Gordito acosado se defiende

Casey Heynes es un chaval de 16 años, gordito, que lleva tiempo siendo acosado y soportando las burlas de sus compañeros de colegio. Un día, ante la agresión de un mequetrefe que le asesta un puñetazo en la cara, explota y se defiende contundentemente, dándole su merecido al agresor. Sin embargo, ante los hechos, el colegio decide sorprendentemente castigar al agredido.

Este chaval gordito y fuerte ahora se le conoce como Zangief, el luchador de la saga de videojuegos Street Fighter.

Bestial paliza en el metro de Madrid

Ocurrió el pasado 12 de marzo en el metro de Madrid. El agredido volvía de su trabajo cuando la cámara de vigilancia del vagón muestra como otro pasajero aparece de repente y sin mediar palabra la emprende a golpes con la víctima, sin que nadie haga nada por remediarlo, causándole lesiones en un ojo y dejándole dos semanas de baja.

Denunciado el hecho, el agresor pasó 10 días en prisión tras los que salió en libertad provisional y con una orden de alejamiento de 500 metros. Por ser una hora y trayecto habitual para el agresor y el agredido, siguen coincidiendo en el transporte público.

El atacante al ser detenido se declaró antifascista. Sin embargo, la violenta agresión parece contradecirle pues sigue los parámetros del mas puro comportamiento fascista.

Joven agredida ante la impasibilidad de guardias

Recibió una brutal paliza ante la mirada indiferente de tres guardias de seguridad. La opinión pública estadounidense está conmocionada tras la divulgación de un vídeo de seguridad que muestra la pasividad de estos profesionales ante la fuerte agresión de la que estaba siendo objeto una joven negra de 15 años en la estación de autobuses de Seattle, en el estado de Washington (EE.UU).

Los tres guardias observan con tranquilidad cómo varias jóvenes golpean a la víctima en todo el cuerpo, mientras ésta se encuentra tirada en el suelo y termina perdiendo la consciencia. Finalmente, los agentes se limitan a amonestar verbalmente a las agresoras. La grabación de la cámara de seguridad ha permitido la detención de las éstas, entre ellas varias menores.

Desarmados y sin cualificación

La víctima continúa recuperándose de los golpes recibidos. Mientras, la principal agresora, de 18 años, ha sido acusada de asalto y podría enfrentarse a dos años de cárcel. Los responsables de la empresa de transportes se han disculpado públicamente, aunque han alegado que sus trabajadores estaban desarmados y que no poseían cualificación para intervenir en este tipo de casos.

Fuente: 20 minutos