Ahora que el precio de la gasolina ha alcanzado el récord histórico, sin que el precio del barril de crudo lo justifique -35% más barato que hace 2 años-, no está de más recordar algunos consejos sencillos para ahorrar combustible en el uso del automóvil y, por tanto, ahorrarnos unos euros.
También recordar que hay una rebelión contra la subida de la gasolina por iniciativa de forocoches, que consiste en no repostar en las estaciones de servicio de Repsol, Campsa y Petronor y en el resto de petroleras, de acuerdo a un calendario.

De perogrullo pero muy eficaz, es utilizar el coche sólo si es realmente necesario. De ser así, estas son algunas medidas que ahorran combustible:
Arrancar el vehículo sin acelerar.
Utilizar marchas largas. Motor a bajas revoluciones. Por regla general, en los motores de gasolina la aceleración y el cambio de marcha debe realizarse cuando se han alcanzado las 2.000 o 2.500 revoluciones por minuto (rpm). En cuanto a los diesel, entre las 1.500 y 2.000 rpm.
Emplear correctamente la caja de cambios. La primera velocidad tan sólo para arrancar, la segunda velocidad una vez recorridos seis metros desde la puesta en marcha; de segunda a tercera a partir de los 30 km/h; en cuarta a partir de los 40 km/h y la quinta velocidad, por encima de los 50 km/h.
Mantener la velocidad de circulación. Evitar aceleraciones y frenazos bruscos. Pasar de los 100 a los 120 kilómetros por hora supone un aumento del consumo de carburante del 44%.
Evitar el punto muerto. Para ahorrar combustible es aconsejable poner una marcha larga y dejar que el automóvil ruede con ella sin acelerar.
Apagar el motor en paradas prolongadas. Apagar el motor del vehículo si la parada sobrepasa el minuto de duración puede suponer un ahorro de 150 euros al año por conductor.
Evitar la sobrecarga del vehículo. Por cada 100 kilogramos de peso adicional el consumo de combustible se incrementa en un 5%.
No llevar las ventanillas bajadas. Circular a más de 100 Km/h. con las ventanillas bajadas incrementa en un 5% el consumo. También es aconsejable no poner el climatizador a menos de 22 o 23 grados pues se consume un 20% más de combustible.
Vigilar la presión de los neumáticos. Los neumáticos desinflados y un filtro de aire sucio aumentan un 6% el consumo, mientras que unas bujías sucias lo incrementan hasta un 10%.