El 22 de septiembre de 1991 moría en accidente de tráfico Tino Casal. Hoy se cumplen 20 años de la muerte de los máximos exponentes, si no el mayor, de la movida madrileña de los 80.
España salía de un largo y oscuro túnel y Madrid (en otros lugares también, pero en menor medida) eclosionó de luz, color, alegria, nació la movida, un eterogéneo cóctel de tendencias, donde convivían grupos sin futuro con otros que perdurarán en la historia (Nacha Pop, Héroes del silencio), pero todos sirvieron para sacudirnos el polvo y abrirnos los ojos.
En estas apareció un asturiano, Tino Casal, que nos trajo de Londres el glam rock de David Bowie. Un rock pegadizo, de calidad y con estética travesti, una combinación innovadora e insólita.
En 1981 publica su primer disco, Neocasal, con el tema champú de huevo, su primer éxito. En 1983 repite éxito con Embrujada tema del disco etiqueta negra. Al año siguiente publica su tercer disco, Hielo rojo. Su vertiginosa carrera se ve interrumpida por un problema de salud: una necrosis ósea, derivada de un esguince mal curado, a punto está de matarle. Tras varias operaciones, y con una cojera como secuela, en 1987 lanza Lágrimas de cocodrilo, cuyo tema Eloise, vuelve a llevarle al nº1. En 1989 graba su 5º y último disco: Histeria.
Tino Casal: champú de huevo
Tino Casal: Embrujada
Tino Casal: Eloise