Pobre y la más honrada del mundo

María Palma, pensionista con tres hijos en el paro y tutora de una prima discapacitada.

Para mantener a nueve personas, cuenta con su modesta pensión y la no menos modesta de su prima discapacitada a su cargo. Algo desgraciadamente habitual en los tiempos que corren.

Lo que no es tan habitual, sino todo lo contrario, es que esta mujer se encuentre en la calle una cartera con cerca de 18.000€ y se la devuelva a sus dueños que la habían extraviado.

María Palma puede presumir de pobre pero honrada, la mujer más honrada del mundo.

Confiesa que albergó alguna duda sobre quedarse el dinero, pero sabía que la mala conciencia no le iba a dejar dormir, por lo que buscó a los dueños de la cartera que contenía efectivo y un cheque al portador, además de dos DNI con la obligada dirección, a la que se dirigió María para efectuar la entrega. A pesar de no haber nadie en el domicilio, dejó una nota para que se pusieran en contacto con ella.

Saltos de alegría dieron los legítimos propietarios, al parecer de condición humilde que llevaban esa cantidad para cerrar un negocio, al saber que recuperaban la cartera con el contenido íntegro. Y María Palma satisfecha por haber actuado con rectitud, aún teniendo que haber escuchado algún reproche por parte de algún familiar.

Igualito que Urdangarín.