Hoy hemos sabido gracias al cirujano plástico Luis Zaera, que Rajoy tuvo un gravísimo accidente de coche hace 32 años que le dejó completamente desfigurado el rostro.
El doctor cuenta que fue él quién le reconstruyó el rostro totalmente desfigurado después de que el entonces joven de 24 años, Mariano Rajoy, se cayera por un precipicio con su SEAT 127 en alguna carretera de Lugo. Por eso y desde entonces, es que Rajoy lleva barba, para ocultar las cicatrices.
El accidente le ha dejado tales secuelas que explicarían por qué Rajoy no entiende su propia letra. También que la primera decisión como presidente se contradiga con lo que llevaba años predicando (donde dije digo, digo Diego). O las estupideces que dijo siendo vicepresidente con Aznar cuando el desastre ecológico del Prestige; o las mentiras interesadas sobre Irak y los atentados del 11-M.
En definitiva, un accidente tiene la culpa de que Rajoy tenga la capacidad intelectual justa para pasar el día.
