Los hombres siempre estamos pensando en lo mismo, en lo único importante, desde bebés. Nada más nacer nos enganchamos a una teta, y eso marca. Además, miles de años de evolución no pueden estar equivocados.
Los hombres siempre estamos pensando en lo mismo, en lo único importante, desde bebés. Nada más nacer nos enganchamos a una teta, y eso marca. Además, miles de años de evolución no pueden estar equivocados.