Cómo manda la religión católica, una mujer puede y debe llegar virgen al matrimonio sin renunciar a los placeres carnales. Gracias a Dios, hay agujeros para elegir, así que fóllame por el culo porque amo a Jesús. A Dios no le importa la sodomía, eso sí, sólo si eres hetero.
Me descojono.