Ocurrió hace unos años en Taiwan, un cocodrilo de 200 kilos en el zoológico arrancó el brazo a un veterinario que intentaba sedarlo.
Varios policias tuvieron que tirotear y matar al cocodrilo para recuperar el brazo, que fue llevado en una nevera con hielo al hospital, donde después de una intervención de 7 horas consiguieron implantárselo.
Las fotos pueden herir la sensibilidad de algunas personas, le recomendamos que no las vea.




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