No soy partidario de los “Días D” -soy partidario “D”-, pero ya que están institucionalizados y se celebran internacionalmente, pues que sean efectivos. Tal es el caso del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, 8 de marzo.
Aparte de un alud de declaraciones huecas, nada concreto en favor de quién se celebra. Aunque algunos detalles, en apariencia nimios, sí dicen lo que de verdad piensan y esperan algunos de las mujeres.
Así, el Ayuntamiento en manos del PP de la localidad madrileña de Getafe, organizó el Día de la Mujer una carrera por la igualdad (¿?), y regaló a las participantes un delantal y una lima. ¡CON DOS COJONES!

Y es que el PP tiene claro el rol de la mujer en la sociedad. A la espera de que decreten la Guía de la buena esposa, lo demuestran con el Proyecto de Ley sobre el aborto: las putas y pecadoras, que apechuguen con las consecuencias de su libertinaje.
Sólo a las Flos Mariae militantes del partido se les concede cierta paridad, permitiéndoseles el acceso a puestos de responsabilidad en igualdad de condiciones que los varones, incluso aunque sean disminuidas –caso de Ana Botella-.