La huella humana es un interesante, curioso y magnífico documental realizado por National Geographic. En él se refiere la vida de una persona en cifras, desde que nacemos hasta que morimos, un promedio de todo lo que consumimos, de todas las acciones que ejecutamos en cifras y las consecuencias para el medio ambiente, es la huella ecológica del hombre.
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Algunos datos de la huella humana: cada persona de los aproximádamente 7000 millones de habitantes del planeta ingerirá 50 toneladas de alimentos ( 1.200 pollos, 4 vacas, 15 cerdos, 13.345 huevos, 2.300 kilos de patatas, 4.283 barras de pan, 5.272 manzanas, más de 10.000 chocolates, 1.694 botellas de vino y 1.351 vasos de cerveza). Esta cantidad de comida nos hará expulsar casi 3 toneladas de excrementos; llenaremos 5 cubos de vómitos y generaremos 40 toneladas de basura.
Cada persona conocerá en su vida un promedio de 1700 personas, de las que se enamorará de 3, se emparejará con 10 y mantendrá 4200 relaciones sexuales. De entre todas ellas, 1 morirá en un incendio, 10 se suicidarán, 9 morirán en un accidente de transporte y 350 morirán por enfermedad del corazón.
Compraremos un promedio de 3,5 lavadoras, 4,8 televisiones, 8 coches y 15 ordenadores.
Caminaremos el equivalente a la distancia de España hasta Bali, ida y vuelta. Sin embargo, lo que recorremos en coche nos permitiría ir a la Luna y volver.
Parpadeamos 415 millones de veces; estaremos 8 años frente al televisor, 10 en el trabajo y 3 en el inodoro.
Para los 2455 periódicos que leeremos en nuestros 75 años de vida, será necesario talar 24 árboles.
Derramaremos 61 litros de lágrimas, mientras nuestra aportación a la democracia se refleja en una pequeña parte de un lápiz que usaremos para marcar las cruces en las 50 votaciones en las que participaremos.
Estos son sólo algunos datos del, repito, curioso e interesante documental la huella ecológica del hombre, de recomendable visionado (5 vídeos).
La huella ecológica del hombre (National Geographic)
Sobre el sueño y los sueños, primero vimos las funciones del sueño y después por qué soñamos. Ahora sabremos algo acerca de la interpretación de los sueños.
Sigmund Freud, pensaba que los sueños eran experiencias cargadas de simbolismos, y con frecuencia se relacionaban con deseos, intenciones y emociones de la persona, díficiles de realizar conscientemente. Revelan conflictos inconscientes.
«Dijo Platón que los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad». Sigmund Freud (1856-1939) Médico austriaco.
«Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco». Sigmund Freud
Después de las funciones del sueño, seguimos con la segunda parte sobre el sueño y los sueños: ¿por qué soñamos?
Durante el sueño la actividad cerebral no descansa, aunque en algunas fases sí desconecta su centro lógico permitiéndonos soñar. También selecciona la información relevante recibida durante el día para archivarla, desestimando el resto. Y lo más sorprendente, podemos crear, inventar, solucionar problemas durante el sueño, además de, por increíble que parezca, controlar nuestros sueños.
«En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan». Enrique Jardiel Poncela (1901-1952), escritor y humorista.
Primer post sobre el sueño y los sueños de un total de 5 que publicaremos en días sucesivos con vídeos muy interesantes de Discovery Chanel.
Dormir es fundamental para el cuerpo, descansar, relajarse. Sin embargo es asombrosa la extraordinaria actividad que nuestro cerebro mantiene cuando dormimos. Este primer vídeo trata sobre las funciones del sueño y la fase REM (Rapid Eye Movement).
«En el sueño se revela el problema vital de un individuo en forma simbólica». Alfred Adler (1870-1937), psiquiatra austriaco.
«El sueño es el alivio de las miserias para los que las sufren despiertos». Miguel de Cervantes (1547-1616)
Hace 38 años que un hombre valiente, leal y honrado murió asesinado, los mismos que hace que un hijo puta nació.
El 11 de septiembre de 1973, el legítimo presidente de Chile, Salvador Allende, murió asesinado en el Palacio de la Moneda por el fuego de militares traidores partícipes del Golpe de Estado perpretado por Augusto Pinochet, con el apoyo y colaboración de EE.UU.
Salvador Allende murió con honor, leal a su país, a sus ciudadanos y a sus ideas. No huyó, no se rindió, murió valientemente defendiendo la legalidad.
El último discurso de Allende al pueblo chileno, poco antes de ser asesinado y del triunfo del Golpe de Pinochet, es todo un ejemplo de POLÍTICO y SOCIALISTA, de VALENTÍA Y LEALTAD.
El 11 de septiembre de 1973 un asesino, Pinochet, tomó por la fuerza el poder en Chile y durante 17 años ejerció de dictador, durante 17 años torturó, asesinó y sometió al pueblo chileno, durante 17 años contó con el apoyo de EE.UU y la bendición de la Iglesia católica. Tras esos 17 años de violación de los derechos humanos en Chile, vivió casi otros tantos impunemente, aclamado por algún sector de la sociedad chilena.
Se define tortura como la actividad cruel, inhumana o degradante contra un indivíduo con el propósito de extraer información, castigar, por venganza o intimidación.
Cualquier instrumento que se utilice para infringir dolor a una persona puede ser considerado como instrumento de tortura. Aunque no siempre es necesario valerse de un objeto para torturar, tanto o más cruel es la tortura sicológica, empleada actualmente por estados que se denominan democráticos.
Desde tiempos inmemoriales hasta nuestros días, personas, instituciones y regímenes han utilizado la tortura con los fines bien expresados en su definición. Mención especial entre los torturadores merece La Iglesia, la católica, la del bien, la de los pobres, la de la bondad, la de la caridad, la del amor, la del prójimo.
La Iglesia siempre ha fomentado el miedo y la ignorancia de la gente para sus fines; siempre ha estado y está apoyando, justificando y protegiendo, humana y divinamente, a regímenes execrables de asesinos y torturadores. Y es, además, maestra del arte de torturar con La Inquisición.
Obviando lo irracional y anacrónico de la Monarquía. Obviando que el Rey fue designado por Franco. Obviando que Juan Carlos I se saltó olímpicamente las propias leyes sucesorias que rigen su sistema. Obviando las cuentas opacas de la Casa Real, así como las peligrosas amistades del Rey y la oscura procedencia de su fortuna personal.
Obviando todo eso y más, ciñiéndonos únicamente a la Constitución, la norma suprema que se supone rige nuestro ordenamiento, al parecer de carácter sagrado pués sólo sugerir cambios en ella es visto como un sacrilegio, en su artículo 61 referente a la Monarquía dice:
1. El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las Leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas.
2. El Príncipe heredero, al alcanzar la mayoría de edad, y el Regente o Regentes al hacerse cargo de sus funciones, prestarán el mismo juramento, así como el de fidelidad al Rey.
Pués bién, el Rey nunca ha realizado ese juramento. Sí ha hecho estos otros dos.
El primero el 22-julio-1969 en las Cortes franquistas y en presencia de Franco al ser designado por este su sucesor, juró los principios fundamentales del movimiento y lealtad al régimen.
El segundo juramento del Rey fue el 22-noviembre-1975, también ante las Cortes franquistas una vez muerto el dictador al hacerse cargo de la Jefatura del estado. Otra vez volvió a jurar lealtad a los principios fundamentales del movimiento.
También en esta sesión tuvo unas emotivas palabras para dictador asesino que le nombró:
El próximo 30 del presente mes se cumplen 103 años del llamado suceso o evento de Tunguska. El 30/6/1908, a las 7 de la mañana, en una desértica e inhóspita región de Siberia, se produjo una terrible explosión sin precedentes que asoló cuanto se encontraba a su alrededor a cientos de kilómetros de distancia. Aún hoy, no está del todo claro que es lo que produjo semejante explosión.
Desechando teorías peregrinas, un objeto de entre 50 y 8o metros de diámetro procedente del espacio, no está claro si un cometa, fragmento o un asteroide, explosionó en el cielo antes de tocar tierra liberando una energía estimada en 30 megatones (unas 200 veces la bomba de Hiroshima).
La onda expansiva fue detectada por estaciones sismográficas de Europa y Asia devastando un área de unos 2000 Km2, derribando los árboles en un radio de 40 Km a la redonda, una columna de gases y humo se elevó 20 Km de altura y se produjo un fenómeno por el cual el cielo se iluminó durante varias noches especialmente en lugares de Europa como Rusia, Alemania e Inglaterra (pudiéndose leer de noche sin necesidad de luz artificial); hasta EE.UU llegaron los efectos.
En el siguiente video, ameno y muy interesante, sobre el suceso de Tunguska, se explica qué pasó, las teorías y los estudios que se han llevado a cabo para explicar el fenómeno.
Hoy se cumplen 35 años de los Sucusos de Vitoria-Gasteiz, País Vasco, unos sucesos de la vergonzosa crónica negra de la transición y la Democracia, impunes aún y cuyos responsables políticos están entre nosotros: el 3 de marzo de 1976, 5 trabajadores resultaron muertos, decenas de heridos graves y centenares leves, acribillados a balazos por las fuerzas del orden en la capital alavesa.
En esa fecha, hacía tres meses y medio de la muerte de Franco pero la dictadura estaba viva, las libertades, inexistentes, eran un sueño y una exigencia, estando prohibidos los derechos de manifestación, reunión, huelga y, por supuesto, los sindicatos. Sin embargo, decenas de miles de trabajadores se movilizaban por todo el país, especialmente en Madrid y Vitoria, en reclamo de sus derechos y mejoras laborales. En la capital alavesa miles de trabajadores llevaban dos meses de huelgas y protestas, incluyendo dos huelgas generales, secundadas mayoritariamente; el 3 de marzo de 1976 estaba convocada una 3ª jornada de paro total. Ese día, 5000 personas se encontraban celebrando una asamblea informativa sobre la huelga en el interior de la Iglesia de San Francisco de Asís. Un despliegue impresionante de las fuerzas de seguridad, tanto por el número de efectivos como por el equipamiento antidisturbios que portaban, tomó la zona. En principio la policía ordenó el desalojo del templo para después lanzar gases lacrimógenos a su interior, ocasionando el pánico y la lógica axfisia de las personas que se encontraban encerradas forzando su salida; unos lo hicieron por las puertas laterales de la iglesia, donde les esperaban y fueron apaleados brutalmente; otros por la puerta principal, donde también les esperaban, pero aquí fueron recibidos, acribillados, a balazos de pistola y metralleta. Más de 2000 proyectiles contra una multitud indefensa, con el resultado de centenares de heridos de diversa consideración y 5 muertos: Pedro María Martínez Ocio, 27 años; Francisco Aznar Clemente, 17 años; Romualdo Barroso Chaparro, 19 años; José Castillo, de Basa, 32 años; y Bienvenido Pereda, 30 años.
Gracias a la interceptación por un radioaficionado de la frecuencia de la policía, se conoce que las fuerzas antidisturbios alardeaban de haber «producido una masacre y haber contribuido a la paliza más grande de la historia».
El 3 de marzo de 1976 hacía tres meses y medio de la muerte de Franco, el Rey ya lo era y el Gobierno lo presidía Arias Navarro, conocido como el carnicerito de Málaga, por ser protagonista de la represión en esa ciudad que produjo miles de muertos y desaparecidos, el mismo que comunicó entre sollozos la muerte del dictador. Este Gobierno heredado contaba con Alfonso Osorio como Ministro de Presidencia; Manuel Fraga como Ministro de Gobernación (hoy interior), responsable de las Fuerzas del Orden.
Este se encontraba de viaje oficial en Alemania el día de la matanza, ocupando su cargo en funciones Adolfo Suarez. La visita al país germano tenía como objetivo vender las bondades de la recién estrenada Monarquía pero, al conocerse el suceso, el Secretario General del SPD canceló la reunión y se negó a recibirle.
Fraga justificó así ante la prensa aquella masacre: «Por supuesto, tengo que decir que la responsabilidad de los que siguen echando la gente a la calle con mensajes de un tipo o de otro, les correspondía íntegra en cuanto a resultados trágicos como los que hemos vivido en Vitoria. Que este triste ejemplo sirva de gran lección para todo el pais en los meses próximos».
Conocida es su frase de «la calle es mía».
Miembro de ese Gobierno era también Rodolfo Martín Villa, como Ministro de Relaciones Sindicales. Este había ocupado desde los años 60 distintos cargos relacionados con los sindicatos verticales y antes de ser nombrado ministro ocupaba el cargo de Gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Barcelona (1974). Después, en el primer Gobierno de Suarez en julio de 1976, fue nombrado por este Ministro de Gobernación, cargo que ocupó hasta 1979. Era conocido como «la porra de la transición». En los últimos años ha sido presidente de Endesa y Sogecable.
En el año 2005, El Instituto de Historia Social Valentín de Foronda de la Universidad del País Vasco, realiza un informe a petición de la asociación que agrupa a las víctimas de aquellos sucesos y a sus familiares, donde se dice que aunque «no se pueden determinar responsabilidades personales», sí cabe constatar que las decisiones que condujeron a los hechos fueron «tomadas por funcionarios con órdenes procedentes de alguna instancia de la línea de mando, cuyo vértice en ese momento era el Gobierno de España» y llega a las siguientes conclusiones: Responsabilidades: «Existen responsabilidades penales claras» Funcionarios: «No se pueden determinar responsabilidades personales, pero si cabe situarlas en alguna instancia del mando policial, en funcionarios». Desproporción: «Había una inadecuada dotación de fuerzas antidisturbios. Hubo un uso irresponsable, y quizá criminal, de armamento de guerra frente a un problema de orden público». Concordato: «Se infringió el Concordato de relaciones con la Santa Sede, que garantizaba la inviolabilidad de las iglesias ».
En el año 2008 se creó una Comisión Especial del Parlamento Vasco para investigar los hechos del 3 de marzo de 1976 a la que fueron llamados a declarar Alfonso osorio, Martín Villa y Manuel Fraga. «No voy a ir ni a contestar absolutamente a nada», dijo Fraga, la Cámara autonómica es «totalmente incompetente para llamar para nada a una persona que fue ministro del Gobierno de la nación hace treinta años».
Hoy, 35 años después, no se han depurado responsabilidades, ni se sabe quién y porqué dió la orden de disparar a matar. Los Sucesos de Vitoria forman parte de la memoria histórica y se entiende mejor el porqué dejarla en el olvido.
Para terminar, el cantautor catalán Lluís Llach compuso en memoria de las víctimas el tema «Campanades a Mort». Hoy, 35 años después y de muchas veces escuchado, se me siguen poniendo los pelos como escarpias.