El cuadro abstracto titulado «Onement VI» pintado en 1953 por el norteamericano Barnett Newman (29/1/1905-4/7/1970), ha sido vendido el pasado 14 de mayo por Sotheby’s de Nueva York, en el módico precio de 34 millones de euros.
La celebérrima casa de subastas describía la obra como «un portal hacía lo sublime».
Para mí, el cuadro es como Rajoy: una puta mierda sobrevalorada (fin de la cita).
Durante una redada policial, un tipo con su perro graba lo que está ocurriendo. La policía le detiene, su perro le defiende y la policía mata al perro de un disparo.
Los habituales y necesarios timbres de emergencia presentes en cada cama de cada habitación de todo Hospital para que el paciente avise de alguna urgencia, en un Hospital de Castellón han sido sustituídos por botes de orina con clips que deben ser agitados como sonajeros, como se los conoce, en caso de necesidad.
Los timbres de emergencia llevan un mes inutilizados en la planta de Cirugía del Hospital General de Castellón, y así van a seguir porque la empresa encargada de repararlos se niega ha hacerlo hasta que la Generalitat no salde la cuantiosa deuda que mantiene con ella.
Utilizar botes de orina con clips para llamar la atención del personal sanitario es una solución tan surrealista como inútil. Por ello, pacientes y familiares han recurrido a otro método más efectivo: salir al pasillo y gritar pidiendo ayuda. Ni al genial Berlanga se le hubiera ocurrido un gag tan hilarante para una película.
Tippi Degré, nacida en Namibia e hija de los franceses Sylvie Robert y Alain Degri, fotógrafos de la vida salvaje en África, vivió en el país africano hasta los diez años de edad, cuando regresan a Francia sus padres para separarse.
Tippi es conocida como la verdadera Mowgli de la selva por la íntima e increíble relación que estableció con animales de toda especie. Tuvo la selva como patio de recreo; leopardos y elefantes como mascotas; y como maestros y amigos a los miembros de las tribus de los Bosquimanos y los Himba.
La adaptación a la vida de la ciudad fue dificilísima. Añoraba a los animales y la agobiaba la estrechez de las calles que le impedían ver el cielo. Se publicó un libro sobre su vida: “Tippi en Africa“. Regresó a Africa para hacer seis documentales de naturaleza para el Discovery Channel. Ahora estudia cine en La Sorbona (Fuente).
El parisino cementerio de Montmartre, ubicado en el barrio del mismo nombre, es uno de los lugares más visitados de la ciudad por la riqueza del arte funerario que encierra y por estar enterrados en él personajes famosos e ilustres: el cineasta Truffaut; los escritores Stendhal y Émile Zóla; el científico Foucault. Y algunos más entre sus más de 20.000 tumbas.
Una de ellas es la del desconocido psicoanalista Guy Pitchal, de las más fotografiadas del camposanto. No por la importancia de su ocupante, sino por la escultura con que está decorada: un busto del finado cuya cara te sigue a cualquier punto desde el que la mires, derecha, centro o izquierda. Una inquietante ilusión óptica, más encontrándose en un cementerio.
La cabeza es una escultura hueca de su rostro, una máscara que muestra al espectador el lado cóncavo (la parte hueca). Nuestros ojos son engañados y percibimos una imagen tridimensional de un rostro que nos sigue.
En el siguiente vídeo se aprecia más claramente esta sorprendente ilusión óptica con la cara de Albert Einstein.