El alegre despertar de una niña feliz y agradecida. Ya crecerá, por mucho que se diga que no es más feliz quién más tiene, sino quién menos necesita.
Increíble gato-niñera
Increíble gato-niñera, o como un gato es capaz de consolar y dormir a un bebé.
En estas Navidades, panetone de coca
En estas Navidades, turrón de chocolate panetone de coca.
Bolivia, mediante la Empresa Boliviana Comunitaria de la Coca (Ebococa) y con el apoyo del Presidente Evo Morales, lanza el panetone de coca, elaborado como el de frutas con el añadido de harina de coca, «aditamento energético» que en cantidades controladas, ni es nocivo ni causa adicción.
Bolivia es el tercer productor mundial de coca y cocaína, tras Colombia y Perúl, por eso Evo Morales lleva desde que llegó al poder intentando normalizar el uso industrial de la coca, así como convencer a la Junta de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU que despenalice sus usos tradicionales y especialmente el masticado de la hoja («acullico»).
Por 4$ que cuesta el panetone de coca, una navidades de fiesta contínua.

Camión teledirigido a escala
Fantástico camión teledirigido construido a escala.
Queridos Reyes Magos: este año he sido bueno y me lo pido.
PD. Me dirijo a los Reyes de mentira, a los que son los padres, los que traen regalos; no a los verdaderos, esos cabrones que se lo llevan.
El traje de Rajoy para la investidura
Mañana, el nuevo Congreso de los Diputados salido de las últimas elecciones Generales del 20-N, inicia el debate para la investidura, el martes, del próximo Presidente del Gobierno. Rajoy ya ha elegido traje.

El origen de la Navidad
Como todas las fiestas religiosas del catolicismo, la Navidad tiene su origen en celebraciones paganas muy anteriores a la propia religión católica. No existe ninguna prueba ni evidencia que feche el nacimiento de Jesucristo el día 25 de Diciembre. Su origen es claro, la cristianización del solsticio de invierno celebrado en la mayoría de las culturas antiguas. Cuando el cristianismo se abría paso en tiempos del Imperio Romano, era más fácil asimilar festividades que ya se celebraban que introducir otras nuevas.

El nombre de la fiesta Navidad, proviene del latín nativitas, nativitatis, «nacimiento». Ciertamente se desconoce por qué se eligió el 25 de diciembre para celebrar la Navidad, pero todo apunta a que los cristianos de aquella época se hubieran propuesto reemplazar con la Navidad la fiesta pagana conocida como natalis solis invicti (festival del nacimiento del sol invicto), que correspondía al solsticio de invierno en el hemisferio norte, a partir del cual empieza a aumentar la duración de los días y el sol sube cada día más alto por encima del horizonte.
Pero no sólo los romanos celebraban el solsticio de invierno, otros pueblo de la Antigüedad también lo hacían. Los germanos celebraban el nacimiento de uno de sus dioses, Frey, el 26 de Diciembre y sabéis como lo hacían pues adornando un árbol en lo que sería el precedente de nuestros árboles de Navidad. En los pueblos precolombinos encontramos varios ejempos. Así los mexicas rendían culto a Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, precisamente en el período que iba del 7 al 26 de diciembre de nuestro calendario. Los incas, por su parte, celebraban el 23 de Diciembre el Cápac Raymi o Fiesta del Sol Poderoso.
Con la llegada de los invasores teutónicos a la Galia, a Inglaterra y a Europa Central, ritos germánicos se mezclaron con las costumbres celtas y fueron adoptados en parte por los cristianos, con lo que la Navidad se tornó desde muy temprano una fiesta de comida y bebida abundante, con fuegos, luces y árboles decorados.
El 25 de diciembre se celebraba el nacimiento del sol de invierno personificado en el dios Mitra, de origen persa, asimilado por los romanos y de culto mayoritario, y antes, entre el 17-23 del mismo mes los romanos celebraban las Saturnales, en honor de Saturno, divinidad agrícola protectora de sembrados y garante de cosechas.
Durante la Saturnalia, consagrada especialmente al regocijo y la convivencia, se suspendían numerosas actividades públicas: la escuela, el Senado y los tribunales de justicia interrumpían sus funciones; se liberaba a los prisioneros, que agradecidos depositaban las cadenas en el templo de Saturno; y hasta se aplazaba la ejecución de las penas capitales. Los romanos intercambiaban regalos y visitaban a amigos y familiares. Eran fiestas de excepcional permisividad, pues actitudes prohibidas o inusitadas durante el resto del año recibían licencia en las Saturnales. Dormitaba, por ejemplo, la ley, severísima, sobre los juegos de azar, y los romanos veían crecer o mermar su patrimonio en el juego de los dados, las tabas y la lotería. Pero nada más llamativo (y carnavalesco) que el protagonismo que adquirían los esclavos. Durante estas jornadas vestían las ropas de sus señores, que les servían en la mesa, mientras ellos despotricaban contra sus dueños sin temor a castigo alguno. Días de desenfreno, orgías y bacanales.
Después del día 25, empezaba el festival de Sigillaria, dedicado, sobre todo, a hacer regalos a los niños: anillos, muñecos de terracota, sellos, tablas de escritura, dados, pequeños objetos, monedas y canicas. Durante estos días, se decoraban las casas con plantas verdes, se encendían velas para celebrar la vuelta de la luz, y se colgaban figuras de los árboles.
En tiempos del Emperador Constantino I (272-337), Roma era pagana, el mitraísmo era el culto dominante y el cristianismo estaba prohibido. Pero fue este emperador el que, sin dejar de rendir culto a los dioses paganos de Roma, legalizó el cristianismo en el año 321 y declaró que el día del “nacimiento del sol invencible”, que se celebraba el 25 de diciembre, debía ser considerado como una nueva fiesta cristiana para celebrar el nacimiento de Cristo. Así, no se alteraba el calendario romano, y las tradiciones paganas se fueron adaptando al cristianismo. En el 350, el papa Julio I reconoció oficialmente el 25 de diciembre como la Fiesta de la Natividad.
Hasta el siglo V, la Iglesia de Oriente siguió conmemorando el nacimiento del niño Dios de los cristianos el 6 de enero, basándose en las referencias de un académico griego, Clemente de Alejandría, que a su vez escribió sobre otro maestro griego, Basillides, que dijo que Jesucristo nació el 6 de enero. Así lo siguen celebrando hoy algunos cristianos ortodoxos. La Navidad llegó a Inglaterra en el siglo VI y a los países nórdicos en el VIII. Una vez que la Iglesia oriental instituyó el 25 de diciembre para la Navidad, el bautismo de Jesús empezó a festejarse en Oriente el 6 de enero, pero en Roma esa fecha fue escogida para celebrar la llegada a Belén de los Reyes Magos.
Así pués, la Navidad que celebramos es una fecha elegida a conveniencia basada en una amalgama de distintas tradiciones griegas, romanas, germanas, celtas, etc., cuyo común denominador es solsticio de invierno.
Ahora la pregunta del millón: ¿cúando nació Jesús?. No se sabe aunque hay varias hipótesis al respecto. Parece bastante claro que Jesucristo no nació en diciembre. Es muy improbable que los pastores durmiesen con sus ovejas a la intemperie ese mes, cuando las temperaturas en Judea caían hasta bajo cero y era época de lluvias. Pero eso es otra historia.
¡FELIZ NAVIDAD!

Fuentes: mnbarahona.blogspot.com; kindsein.com; wiccaspain.es
Cómo llegar a la Luna mediante una hoja de papel
Una hoja de papel, una simple hoja de papel, podría llevarnos a la Luna, y más allá, siempre y cuando fuésemos capaces de doblarla las veces necesarias para alcanzar semejante distancia. Siendo ciertamente imposible, es curioso que tan sólo fueran necesarios 42 dobleces. Doblar 42 veces una hoja de papel es lo que nos permitiría alcanzar la Luna.

Cada vez que se dobla una hoja de papel, se está reduciendo su tamaño a la mitad y duplicando su grosor. Matemáticamente, el número de capas crece exponencialmente a medida que doblamos el papel según la fórmula:
2n: 1, 2, 4, 8… 32, 64, 128…dónde n es el número de dobleces.
Aunque es cierto que el grosor del papel y la forma y tamaño de este determinan el número de pliegues posibles, llega un momento en que es físicamente imposible seguir realizando dobleces. Por ejemplo, con 8 dobleces (2x2x2x2x2x2x2x2) tendríamos 256 capas de papel, y es muy difícil lograr más, hasta el punto que el límite está en 12, un récord del mundo conseguido por Britney Gallivan.
Y lo más curioso como dijimos al principio, es que si pudiésemos doblar una hoja de papel 42 veces (2 elevado a 42), alcanzaría una altura equivalente superior a la distancia de la Tierra a la Luna (384.400 Km).
Efectívamente, 42 dobleces suponen 4.398.046.511.104 (2x2x2…42 veces) capas. Suponiendo que el papel tuviera un grosor de 0,01 cm, y dado que que cada doblez supone duplicar el grosor, obtendríamos una altura de 439.804,65 Km.


Como demuestra el desarrollo de la tabla anterior, efectívamente, con 42 dobleces superaríamos con creces la distancia de la Tierra a la Luna.
Pero podemos seguir desarrollando esta curiosa progresión geométrica. Con 52 pliegues el grosor de nuestro hipotético papel alcanzaría los 150 millones de Km, la distancia de La Tierra al Sol; con 58 se superarían los 12 mil millones de Km., el ancho de nuestro sistema solar. Con 70, llegaríamos a Alfa Centauri, la estrella más cercana a nuestro planeta, Sol aparte, a 4 años luz; con 86 saldríamos de los límites de nuestra Galaxia y con 90 llegaríamos a Andrómeda, la siguiente Galaxia próxima a 2 millones de años luz. Por último, con 101 dobleces superaríamos los límites del Universo conocido, unos 10.000 millones de años luz.

Chiste: Un cerdo, Rajoy y su chófer
Rajoy y su chófer de viaje oficial, cuando súbitamente apareció un cerdo, y sin poder evitarlo lo atropellaron, matándolo instantáneamente.
Rajoy le dijo a su chófer:– Localiza la granja a donde pertenece y explícale al dueño lo sucedido, para reclamarle los daños que nos ha ocasionado.
Tres horas más tarde, regresa su chófer tambaleándose, con una botella de vino en la mano y una caja de puros “Farias” en la otra, y el cabello y la ropa totalmente desarreglados.
– ¿Qué ha pasado? – preguntó Rajoy a su chófer,
Y este le respondió:
– Bueno, el granjero dueño del cerdo me regaló esta botella de vino, su mujer los puros “Farias” y su hermosa hija me hizo el amor tres veces de una manera salvaje.
– ¡¡¡Po´s, po´s!!!, ¿Que les dijiste?
– Les dije:
– Soy el chofer del Sr. Rajoy y acabo de matar al cerdo!!

Manu Sánchez replica a Cayetano
El humorista andaluz, Manuel (Manu) Sánchez, contesta las declaraciones realizadas a Jordi Évole (Salvados) por el señorito andaluz, hijo de la Duquesa de Alba, Cayetano Martínez de Irujo. Entre las varias perlas lanzadas por este parásito, destacar cúando se atreve a calificar de vagos a los andaluces o cúando dice añorar vivir en la Edad Media para resolver las disputas a espadazos. Semejante sanguijuela hablando de esfuerzo y trabajo es cómo Belén Esteban hablando de neutrinos. En cuanto a vivir en la Edad Media…
Manu Sánchez, divertido como es habitual, replica a Cayetano en un acertado monólogo.
Manu Sánchez, monólogo sobre Andalucía
