Un grupo de niñatos parlamentarios del PP autodenominados «el balconcillo», por ocupar los escaños de la parta alta del hemiciclo, celebran en el mes de noviembre la tradicional cena de Navidad y, como muestra de su particular ingenio y espíritu bucólico, conceden unos premios.
Este año, una de las agraciadas ha sido Andrea Fabra, a la que han otorgado el galardón «Emilio Castelar», premio a la mejor intervención en el Congreso, por «decir tanto en una sola frase».
Queda demostrado que el ¡que se jodan! no fue el exabrupto de una majadera, que también, sino la expresión inoportuna del verdadero programa del PP.

Se me ocurre que igual que se tiran cabras desde campanarios por diversión, podríamos tirar cabrones desde balconcillos por higiene.

