Las Castas en Corea del Norte

Ocupada por Japón desde 1910, el final de la II Guerra Mundial deja la Península de Corea dividida en 2: el Norte controlado por la URRS y el Sur por EEUU. Se inicia entonces el reinado del terror en la República Popular Democrática de Corea con Kim Il-sung (1912-1944) –el calendario coreano establece como año 1 el de su nacimiento-, continuado por su hijo  (1942-2011) y ahora por el nieto, Kim Jong-un.

people sitting on chair during daytime

En 1950, con el intento de invasión del Sur por el Norte, se inicia la Guerra de Corea cuyo fin teórico, dejando las cosas como al principio, llegó el 27 de julio de 1953 con la firma por ambas partes de un alto el fuego pero sin rubricar un tratado de paz, por lo que técnicamente aún están en guerra.

Corea del Norte es una inmensa cárcel en la que todos los coreanos están encerrados, controlados y vigilados. Todo lo que no sea vitorear, alabar, idolatrar y obedecer al dios-líder, es castigado, si no a llevar una vida indeseable.

white and red tower near body of water during daytime

En Corea del Norte no se respeta ni uno solo de los Derechos Humanos. No existe libertad de nada y para nada. Todo está controlado por el régimen. Por ello la sociedad está estructurada en un sistema de castas, o “Songbun”, creadas por el Presidente Eterno, Kim Il-sung, que clasifican hereditariamente a los coreanos en función de la lealtad al régimen:

Leales: la clase dirigente, el entorno del poder. También los descendientes de aquellos que combatieron en la ocupación japonesa de Corea y los familiares de los soldados fallecidos en la guerra de Corea. Tienen el privilegio de poder vivir en la capital, Pyongyang, así como un trato de favor en el acceso a la vivienda, alimentación, sanidad y educación.

Vacilantes: No son considerados enemigos pero sí sospechosos. Viven permanentemente vigilados y la componen artesanos y pequeños comerciantes repatriados desde China, y los intelectuales educados bajo dominio japonés. Los tibios y poco entusiastas con el líder.

Hostiles: descendientes y familiares de aquellos que colaboraron con Japón durante la ocupación, opositores al régimen, familiares de personas que huyeron a Corea del Sur y los que tienen algún tipo de relación con surcoreanos. Celosamente vigilados, se los somete a trabajos forzados y peligrosos. Limitada y racionada la alimentación.

Prácticamente imposible la movilidad ascendente entre castas y muy fácil la descendente. Ejemplo de esto último, el tío del actual líder, Jang Song-thack, el segundo hombre más poderoso e influyente del país hasta su ejecución el pasado día 12 acusado de traición y de intento de derrocar el régimen.

Así es Corea del Norte. El líder que nunca defecó

20101126085009-corea-del-norte-y-del-sur-mapaLa península de Corea se encuentra al este del continente asiático, limita al norte con China y Rusia, al sur con el estrecho de corea que la separa de Japón, al este con el mar del Este o mar de Japón y el propio país nipón y al oeste con el mar amarillo. Abarca una extensión superior a los 222.000 Km2, además de unas 3200 pequeñas islas. Está políticamente dividida en dos: Corea del Norte o República Popular Democrática de Corea (capital Pyongyang) y Corea del Sur o República de Corea (capital Seul).

La península coreana fue ocupada  por Japón en 1910 hasta la derrota de este en la II Guerra Mundial en 1945 a manos de los EE.UU. La guerra fría entonces provocó que las dos superpotencias ocuparan y dividieran el territorio en dos partes equivalentes en extensión por el paralelo 38: la URSS ocupó el Norte imponiendo el sistema comunista, mientras EE.UU y el capitalismo se instalaron en el sur.

En 1950 se produjo la “Guerra de Corea” al invadir la del Norte, liderada por Kim Il Sung con el apoyo de China y Rusia, a la del Sur, apoyada por Naciones Unidas y EE.UU. En 1953 finalizó la contienda dejando las cosas como estaban territorialmente a costa de millones de muertos en ambos bandos.

Mientras Corea del Sur iniciaba un proceso de desarrollo y prosperidad, Corea del Norte se convirtió en una enorme y hermética  jaula aislada del mundo, tan difícil entrar como salir de ella, sometida a la tiranía de un asesino: Kim Il Sung, sucedido a su muerte en 1994 por su hijo Kim Jong il, recientemente fallecido y llorado multitudinariamente por su pueblo, y pobre del que no lo hiciera.

Primero el padre y después el hijo obligaron a su pueblo a idolatrar al líder, le sometieron mediante el terror y le condenaron al atraso y al hambre dedicando todos los esfuerzos y recursos en mantener un desmesurado ejército siempre dispuesto para la guerra, así como aislar a los coreanos del mundo.

Del terror dan cuenta los campos de concentración y los miles de torturados y ejecutados (ver artículo de EL PAÍS); del surrealista y obligado culto al líder, lo que de él se refiere: su origen divino anunciado por un doble arco iris y el nacimiento simultáneo de una nueva estrella; su extraordinaria capacidad para escribir en tres años 1500 libros y 6 óperas, o conseguir  once hoyos de un solo golpe jugando al golf. A matar aprendió pronto, a los 5 años, cuando ahogó a su hermano en una piscina. Los pájaros y el cielo lloraron su muerte. Y lo mejor, no defecó en su vida. (Fuente)

Su hijo Kim Jong-un le ha sucedido, y es tal el afán de emular al padre que, dicen, se ha hecho la cirugía estética para parecerse a él.

Para conocer algo de como es Corea del Norte, unos vídeos de Cuatro con un reportaje de Jon Sistiaga:

Así es Corea según otro reportaje de RTVE: