Los desahucios se producen a un ritmo escalofriante dejando en la calle a miles de personas, de familias, sin casa y con la deuda a cuestas. Algunos de estos desahuciados mueren a la intemperie y otros se suicidan. Gobierno, oposición y, por supuesto la Banca, se niegan a aceptar la dación en pago. Los señalados públicamente por el fenómeno escrache (activistas antidesahucios acuden al domicilio o local público en el que vive o se divierte el político de turno contrario a la dación y de paralizar los desahucios) denuncian y se quejan de la violencia ejercida contra ellos (si violencia es aguantar pitidos, gritos y abucheos ¿qué es echar a la gente de sus casas?)
Mientras eso sucede, Bankia, tenía que ser Bankia, en un gesto de generosidad sin precedentes, acepta la dación en pago a una ciudadana. La afortunada se llama Mª del Carmen Rodríguez y es la esposa de Francisco Correa, imputada y cabecilla respectivamente de la trama Gürtel.
Bankia se queda con el inmueble (un dúplex de lujo) de dudosa procedencia y condona a la presunta corrupta una deuda de 385.000€ (Fuente).
Dación en pago, sí para los corruptos.