La Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio es una alta distinción que concede el Estado destinada a premiar a las persona físicas y jurídicas y a las entidades tanto españolas como extranjeras que se hayan distinguido por los méritos contraídos en los campos de la educación, la ciencia, la cultura, la docencia y la investigación o que hayan prestado servicios destacados en cualquiera de ellos en España o en el ámbito internacional.
En el Boletín Oficial del Estado de fecha 27 de diciembre de 2014, aparece publicado el siguiente Real Decreto 1116/2014, de 26 de diciembre, por el que se concede la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, a propuesta del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, previa deliberación del Consejo de Ministros a doña Esperanza Aguirre y Gil de Biedma.
¿Méritos que atesora esta señora, expresidenta del Senado, expresidenta de la CAM y Ministra de Educación y Ciencia (1996-1999) con Aznar?
No creo que atropellar a un Agente de Movilidad y darse a la fuga tras haber cometido una infracción de tráfico sea uno de ellos. Pienso que tal distinción se deba a su etapa como ministra, caracterizada por severos recortes presupuestarios en Educación, descenso notable de la calidad de la misma y un importante impulso de la enseñanza privada en detrimento de la pública -con fondos públicos, naturalmente-.
Sin embargo, estoy convencido de que lo que ha llevado al Gobierno a conceder la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio a Esperanza Aguirre ha sido cuando, demostrando la extraordinaria solvencia y capacidad como Ministra de Cultura que era, dijo:
“Sara Mago, una excelente pintora”, refiriéndose al Premio Nobel de Literatura José Saramago.
«Montoro, cabrón, ahora ven y cobras». Así reza la inscripción de la lápida dedicada a Montoro del músico José María Bejarano Martín, fallecido a los 66 años de edad el pasado 27 de noviembre y enterrado en el cementerio vallisoletano de San Pedro de Latarce.
Chema, como era conocido el músico fallecido, era promotor de conciertos, representante de grupos musicales y creador y director de la orquesta Luz de Luna con la que animó durante años verbenas y fiestas de pueblos castellanos.
No sé que tal músico era Chema; lo que parece evidente es que era un tío cachondo. Los recortes y la subida del IVA a la Cultura, le hicieron alejarse del PP, del que era afín, al punto que dejó encargado que inscribieran en su lápida el mensaje dirigido al Ministro de Hacienda.
Ni los vivos ni los muertos olvidan a Cristobal Montoro. Descanse en Paz, Chema. Y Montoro también.
¿Qué sueldo cobra el señor Ramon Llull por dirigir la cátedra que lleva su nombre?», preguntó hace unas semanas una asesora del Ministro de Educación, Jose Ignacio Wert, a la Universidad de las Islas Baleares. (Fuente)
Después de sobreponerse ante tan insolita pregunta, supongo que el interlocutor aún permanece de baja a causa del ataque de risa. No cabe duda que el Sr.Wert sabe rodearse de asesores de nivel, de su nivel.
Agustín Conde (PP) es, además de un demócrata de toda la vida como puede verse en el siguiente vídeo, el presidente de la Comisión de Defensa en el Congreso. Durante una reunión de ésta en la que se debatían diversas propuestas para que el Ministro de Defensa acudiera al Congreso a dar algunas explicaciones, el susodicho Agustín, dando una lección de educación y cultura democrática, responde así a Diego López Garrido:
Es tan absurdo pretender que un manzano dé melones, como que la cantidad de tipejos resentidos herederos del pasado que ocupan la política, muestren algún atisbo de cultura democrática.
Inútil es lo mejor que se dijo de Zapatero. Ahora gobierna Rajoy, el mismo que perdió las dos elecciones que se enfrentó al expresidente, lo que supone, además de una evidencia, todo un síntoma, un mal síntoma.
Mes y medio de acción de gobierno han sido suficientes para corroborar los malos presagios, todo un récord. Nunca antes ningún Gobierno había quedado tan mal retratado en tan poco tiempo. Luís de Guindos, Ministro de Economía; el responsable de Lehman Brothers en España y Portugal cuando este quebró. Pedro Morenés, Ministro de Defensa, ligado a la Industria armamentística. Soraya Sáez de Santamaría, Videpresidenta y Portavoz del Gobierno, imitando a Lisa Simpson para justificar lo injustificable.
Pero si hay un personaje que emerge con fuerza en este circo de los despropósitos, ese es el Ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert. Estábamos equivocados al creer que Esperanza Aguirre en el tiempo que ocupó el mismo ministerio en época de Aznar, confundiendo al Nobel de literatura José Saramago con una tal Sara Mago, o desconociendo quién es Santiago Segura, había alcanzado el lugar más alto en la lista de impresentables.
Wert se equivoca más que habla. En pocos días ha realizado tres argumentaciones falsas para justificar otras tantas medidas tomadas. El pasado miércoles, para defender la supresión de la asignatura Educación para la Ciudadanía por «dogmática» e inconveniente, cita unos párrafos sobre socialismo y capitalismo que supuestamente aparecen en los libros de texto de la materia. Se equivoca o miente deliberadamente; las citas que utiliza las saca de un libro (Educación para la Ciudadanía. Democracia, capitalismo y Estado de derecho) nunca utilizado en la asignatura ni escrito con ese fin.
Horas después, referente a la sentencia que obliga a la empresa Odyssey a devolver a España el tesoro rescatado por esta de un galeón español hundido, el ministro confunde al Tribunal de Apelación de Atlanta, autor del auto, con el Tribunal Supremo de EE.UU.
Al día siguiente, en la Comisión de Cultura del Congreso, en su apología de las corridas de toros, Wert anunció que el Ministerio «participará activamente en las iniciativas nacionales e internacionales» que se emprendan para considerar a la tauromaquia patrimonio inmaterial de la Humanidad, lo mismo que pretende Francia ante la UNESCO según el ministro y desmentido por el Ministerio de Cultura francés. Otra torpeza, o mentira interesada del personaje.
La ablación de clítoris o mutilación genital femenina es la eliminación de tejido de cualquier parte de los genitales femeninos por razones culturales y/o religiosas. Esta atrocidad, esta inexplicable agresión a las mujeres, esta vejación, la justifican convencidas del beneficio para la niña, por ser una costumbre útil, no sólo para contener la sexualidad de sus hijas, sino también como «un mandato de su religión» y un ritual de iniciación para transformarse en una mujer pura. El no haber sido sometida a la operación conduce a la persecución, al ridículo, a los malos tratos, al trauma y al eventual ostracismo de la propia comunidad.
Ancestralmente, en África, tomó forma la creencia de que el prepucio era la parte femenina del hombre y el clítoris la masculina de la mujer, cortándolos se evitaba cualquier ambigüedad sexual. Hay quién equipara la ablación con la circuncisión, algo incomparable en sus consecuencias; un hombre circunzidado es plenamente activo y goza sexualmente.
Aunque fundamentalmente allí, la mutilación genital femenina no se limita al continente africano, pues se sabe que también ocurre en varios países de Asia, Europa, Australia e incluso América.
Las consecuencias de la ablación son: la pérdida casi total de sensibilidad (frigidez), infecciones, mala cicatrización, formación de abscesos y quistes, coitos dolorosos, enfermedades inflamatorias de la región pélvica o infertilidad, entre otras. Pero no sólo conlleva problemas físicos, psicológicamente provoca frustración y un trauma muy difícil de superar.
Hay mujeres que mueren desangradas o por infección en las semanas posteriores a la intervención, ya que se realiza casi siempre de manera rudimentaria, a cargo de curanderas o mujeres mayores, y con herramientas no muy ortodoxas como cristales, cuchillos o cuchillas de afeitar y nunca en centros sanitarios. Se llegan incluso a celebrar estas muertes, al considerar a las fallecidas (asesinadas) como brujas malvadas de las que la comunidad se ha librado.
Unos ciento treinta millones de mujeres han sido sometidas a la ablación, y se calcula que cada año son mutiladas 3 millones más. Suele practicarse en niñas de entre cuatro y diez años, pero en algunas tribus africanas se mutila a niñas de pecho y mujeres jóvenes. Los motivos por los que se realiza la ablación son de carácter sexual, para privar a la mujer sentir placer; sociológico, como rito de iniciación de las niñas a la edad adulta; por higiene o estéticos, pues se cree que los genitales femeninos son sucios o antiestéticos, y por creencias religiosas que nada tienen que ver con el islam ni el cristianismo.
Existen tres modalidades de ablación:
1-La amputación parcial o total del clítoris.
2-La más extendida en África: además del corte en el clítoris, se amputan los labios menores. Se asocia con el concepto de limpieza. La niña se integra así a la tribu y se convierte en una mujer apta para e] matrimonio. Una mujer no mutilada puede ser rechazada incluso por sus amigas. Y sobre todo por su futuro marido.
3-La infibulacion. La modalidad más traumática, severa y dolorosa. Consiste en la eliminación del clítoris, los labios menores y parte de los mayores y su posterior cosido con alambre, con hilo de pescar o con una pasta casera que actúa como pegamento. El resultado final es un pequeño orificio para que la víctima pueda menstruar., es la llamada circuncisión faraónica. Antes de mantener relaciones sexuales la mujer es a veces literalmente rajada para que el hombre pueda penetrarla.
Fuente: LaVanguardia
Por último, otro vídeo impresionante que ya publicamos en este blog hace tiempo, pero que no está de más recordar: el impresionante testimonio de una mujer africana en contra de la ablación.