Así es Corea del Norte. El líder que nunca defecó

20101126085009-corea-del-norte-y-del-sur-mapaLa península de Corea se encuentra al este del continente asiático, limita al norte con China y Rusia, al sur con el estrecho de corea que la separa de Japón, al este con el mar del Este o mar de Japón y el propio país nipón y al oeste con el mar amarillo. Abarca una extensión superior a los 222.000 Km2, además de unas 3200 pequeñas islas. Está políticamente dividida en dos: Corea del Norte o República Popular Democrática de Corea (capital Pyongyang) y Corea del Sur o República de Corea (capital Seul).

La península coreana fue ocupada  por Japón en 1910 hasta la derrota de este en la II Guerra Mundial en 1945 a manos de los EE.UU. La guerra fría entonces provocó que las dos superpotencias ocuparan y dividieran el territorio en dos partes equivalentes en extensión por el paralelo 38: la URSS ocupó el Norte imponiendo el sistema comunista, mientras EE.UU y el capitalismo se instalaron en el sur.

En 1950 se produjo la “Guerra de Corea” al invadir la del Norte, liderada por Kim Il Sung con el apoyo de China y Rusia, a la del Sur, apoyada por Naciones Unidas y EE.UU. En 1953 finalizó la contienda dejando las cosas como estaban territorialmente a costa de millones de muertos en ambos bandos.

Mientras Corea del Sur iniciaba un proceso de desarrollo y prosperidad, Corea del Norte se convirtió en una enorme y hermética  jaula aislada del mundo, tan difícil entrar como salir de ella, sometida a la tiranía de un asesino: Kim Il Sung, sucedido a su muerte en 1994 por su hijo Kim Jong il, recientemente fallecido y llorado multitudinariamente por su pueblo, y pobre del que no lo hiciera.

Primero el padre y después el hijo obligaron a su pueblo a idolatrar al líder, le sometieron mediante el terror y le condenaron al atraso y al hambre dedicando todos los esfuerzos y recursos en mantener un desmesurado ejército siempre dispuesto para la guerra, así como aislar a los coreanos del mundo.

Del terror dan cuenta los campos de concentración y los miles de torturados y ejecutados (ver artículo de EL PAÍS); del surrealista y obligado culto al líder, lo que de él se refiere: su origen divino anunciado por un doble arco iris y el nacimiento simultáneo de una nueva estrella; su extraordinaria capacidad para escribir en tres años 1500 libros y 6 óperas, o conseguir  once hoyos de un solo golpe jugando al golf. A matar aprendió pronto, a los 5 años, cuando ahogó a su hermano en una piscina. Los pájaros y el cielo lloraron su muerte. Y lo mejor, no defecó en su vida. (Fuente)

Su hijo Kim Jong-un le ha sucedido, y es tal el afán de emular al padre que, dicen, se ha hecho la cirugía estética para parecerse a él.

Para conocer algo de como es Corea del Norte, unos vídeos de Cuatro con un reportaje de Jon Sistiaga:

Así es Corea según otro reportaje de RTVE:

La moral del convento

Excelente reportaje de Informe Semanal (TVE) titulado la moral del convento dentro de la serie la década del olvido.

Una España sórdida que, mirando hacia atrás, no está tan lejos, y mirando hacia delante, a dos días vista, tampoco.

«Una dictadura tan católicamente piadosa como políticamente despiadada. A una profunda miseria y una represión implacable, se sumó la imposición de una moral rancia hasta el absurdo, quedando España sometida a la dictadura de un cuartel y la moral de un convento»….

Parte 1

Parte 2

Turista arrestado en Alemania por un «Heil Hitler»

germany, flag, nationality

Como otros muchos, un imbécil, saluda a lo nazi al grito de «Heil Hitler» en la escalinata del Reichstag, el Parlamento alemán en Berlín, para ser fotografiado, sin darse cuenta que está en un país con memoria y mucha dignidad. Por tal estupidez fue inmediatamente esposado y detenido y, gracias a ser turista -canadiense-, la cosa se saldó con unas horas de arresto, multa y la requisa de la tarjeta de memoria de la cámara fotográfica.

Ese gesto o cualquier otro que pueda identificarse con la ideología nazi, así como la exhibición de simbología del nazismo y no digamos, hacer apología del mismo, está prohido en Alemania, siendo considerado un delito con pena de cárcel.

Igualito que en España. Aunque prohibido, se puede comprar y exhibir todo tipo de simbología y merchandising de Franco y la dictadura sin consecuencias para quién lo hace; se toleran las manifestaciones y concentraciones en memoria del dictador amparadas por la Iglesia, en las que se hace apología del antiguo régimen con la policía protegiéndo tales actos; se conmemora anualmente la muerte de Franco y se celebran misas en su memoria que acaban en manifestaciones públicas de exaltación fascista. Se pueden negar las atrocidades de la dictadura, justificar su existencia y la Guerra Cívil impunemente, y proclamarlo en TV incluso por la propia familia del golpista asesino.

En definitiva, qué vergüenza de España y qué envidia de Alemania.

Apología franquista en la Basílica de los Jerónimos

Todavía «El Dictador» o el espíritu de Franco

Cartuchos Tinta

Dictaduras árabes vs Democracias occidentales

oriente-occidente
Autor viñeta: eneko

 

El PODER, en mayúsculas, no entiende de regímenes políticos, ni de culturas ni, por supuesto, le preocupa la gente, los ciudadanos, el PUEBLO. La política es una gran mentira al servicio de el PODER. Este se descentraliza en poderes locales, disfrazados de Democracias, Dictaduras, Monarquías, Repúblicas, etc. con las RELIGIONES como herramienta fundamental para el control y sometimiento de las masas mediante el miedo y los EJÉRCITOS por la fuerza.

El cinismo político se hace evidente en los últimos días a raiz de las revueltas que se están pruduciendo y expandiendo como la pólvora en África y Asia.

Es un hecho que cualquier país democrático occidental ha mantenido y mantiene relaciones amistosas con dictaduras, árabes o no. A los dictadores se les recibe con honores, se les agasaja, se entablan relaciones comerciales y se les vende armas. Así ha sido con Mubarak, Ben Ali o Gadafi, por mucho que ahora se les declare personas non gratas por  la ONU y algunos Gobiernos. Y así ha sido en España, donde han sido honrados por Aznar, Zapatero y, como no, por El Rey, este incluso amigo íntimo de alguno de ellos.

Juan Carlos I tiene querencia por el mundo árabe y, sobre todo, por su petróleo, que le genera sustanciosos ingresos con los que engordar su cuantiosa fortuna personal amasada en poco tiempo, de dudosa procedencia y rodeada de secretismo, que le permite vivir a cuerpo de rey.

Rey-Kuwait

A nuestro Rey no le importa desplazarse directamente desde la fría San Petesburgo, donde se encontraba en visita oficial junto con la Reina, al calorcito de Kuwait, donde llegó este pasado fin de semana para celebrar el 50 aniversario de la independencia del emirato, el 20 aniversario de la expulsión de los iraquíes tras la invasión de Sadam Hussein y el 5º aniversario de la llegada al trono de Sabah al Ahmed al Sabah.

Toda una fiesta en Kuwait, país al que no le afecta de momento ninguna revuelta como a alguno de sus vecinos -Irán, Barhèin-, y que si bien no es una dictadura en sentido estricto, no puede decirse que en lo referente a los derechos humanos y la igualdad de género sea un ejemplo.

El Rey con Gadafi, un tirano y asesino que lleva más de 40 años machacando a su pueblo, como el que soportamos nosotros y que le puso a él en el trono.

APP2000060920513Juan Carlos I y Mubarak, derrocado en Egipto.

El Rey con Mohamed VI, rey de Marruecos. Juan Carlos mantiene lazos de amistad íntima personal con el  monarca marroquí, especialmente la tuvo con su padre , Hassan II. Borbones y Alauitas, unidos también por El Sahara.