
economía
Hay que bajarse el sueldo
El Fondo Monetario Internacional (FMI), por boca de su directora Christine Lagarde, aconseja (léase ordena) que los españoles (mileuristas) nos bajemos un 10% el sueldo.
Quién esto aconseja es la misma que nada más asumir la presidencia del FMI en sustitución de Strauss-Kahn (acusado de violación) se subió el sueldo en un 11% para cobrar la modesta cantidad de 30.000€ mensuales libres de impuestos. Y la misma que está siendo investigada en su país, Francia, por abuso de autoridad y desvío de fondos públicos en su etapa de ministra de Economía con Sarkozy.
La medida propuesta por tan insigne tecnócrata, ha sido acogida con entusiasmo por el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Olli Rehn, con un sueldo de 24.000€ mensuales.
¿Hay corrupción en España?
¿Hay corrupción en España? Pregunta retórica cuya sola formulación provoca carcajadas si te pilla de fiesta, si no…Corrupción. España es el país con más políticos, grandes empresarios y banqueros corruptos del mundo desarrollado (Fuente)
El control del dinero
El fantástico documental Inside Job, ya nos desvelaba el cómo y el por qué de la crisis, así como quién la ha creado y quién se beneficia. Los siguientes vídeos, de forma más resumida, coinciden con las tesis de aquel y lo explica de forma muy fácil de entender.
Una élite de personas, junto a las compañías que dirigen (los dueños del mundo), no sólo han llegado a controlar la energía, el suministro de alimentos, la educación y la sanidad, sino también cada una de las facetas de nuestra vida. Y lo hacen controlando las finanzas, con el control del dinero…
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Dueños del Mundo
Dueños del Mundo
Un estudio de economistas y estadísticos, publicado en Suiza este Verano (2011), da a conocer las conexiones entre las multinacionales mundiales. Revela que un pequeño grupo de actores económicos – sociedades financieras o grupos industriales – domina la gran mayoría del capital de decenas de miles de empresas en el mundo.
Su estudio, en la frontera de la economía, de las finanzas, de las matemáticas y de la estadística, es estremecedor. Tres jóvenes investigadores del Instituto federal de tecnología de Zurich examinaron las interacciones financieras entre las multinacionales del mundo entero. Su trabajo – “The network of global corporate control” (“la red de control global de las multinacionales”) – examina un panel de 43.000 empresas multinacionales (“transnacional corporations”) seleccionadas en la lista de la OCDE. Ellos dan a conocer las interconexiones financieras complejas entre estas “entidades” económicas: parte del capital retenido, inclusive en las filiales o en los holdings, participación cruzada, participación indirecta en el capital…
Resultado: El 80% del valor del conjunto de las 43.000 multinacionales estudiadas es controlado por 737 “entidades”: bancos, compañías de seguros o grandes grupos industriales. Pero no es solo tener el monopolio de la posesión de capital: “Por una red compleja de participaciones”, 147 multinacionales, controlándose entre sí, poseen el 40% del valor económico y financiero de todas las multinacionales del mundo entero.
Una súper entidad de 50 grandes poseedores de capitales
Por fin, en este grupo de 147 multinacionales, los 50 grandes titulares de capital forman lo que los autores llaman una “super entidad”. En ella se encuentran principalmente los bancos: el británico Barclays a la cabeza, así como las “estrellas” de Wall Street (JP Morgan, Merrill Lynch, Goldman Sachs, Morgan Stanley…). Pero también aseguradoras y grupos bancarios franceses: Axa, Natixis, Société générale, el grupo Banque populaire-Caisse d’épargne o BNP-Paribas. Los principales clientes de los hedge funds y otras carteras de inversiones administrados por estas instituciones son por consiguiente, automáticamente, los dueños del mundo.

Esta concentración plantea cuestiones serias. Para los autores, “una red financiera densamente ligada y concentrada se vuelve muy sensible al riesgo sistémico”. Algunos retroceden frente a esta “super entidad”, y el mundo tiembla, como lo probó la crisis de la subprime. Por otro lado, los autores advierten acerca de las graves consecuencias que acarrea tal concentración.
Que un puñado de fondos de inversión y de poseedores de capital, situados en el corazón de estas interconexiones, decidan, a través de asambleas generales de accionistas o por su presencia en los consejos de administración, imponer re estructuraciones en las empresas que controlan… los efectos podrán ser devastadores. Por fin, que influencia podrán ejercer sobre los Estados y las políticas públicas si adoptaran una estrategia común? La respuesta se encuentra probablemente en los actuales planes de austeridad.
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Prima de riesgo: la banca gana
Nadie la conocía ni sabía de su existencia, jamás se la había mencionado, sin embargo últimamente no se habla de otra cosa, es la protagonista indiscutible de la actualidad: la prima de riesgo.
Pero, ¿qué es la prima de riesgo? Técnicamente es el diferencial del coste de la deuda pública a un mismo plazo entre dos países. Habitualmente se usa un índice de referencia, en el caso europeo es el tipo de interés a 10 años de la deuda pública alemana. Se le llama “prima de riesgo” porque es un coste diferencial o “prima” en relación al índice o tipo de referencia. Compara la rentabilidad de la deuda pública de un país con la de Alemania.
A grandes rasgos: pongamos que un inversor compra bonos alemanes a 10 años al 1% de interés; tiene la seguridad de que recuperará su inversión al final del plazo, aunque con con una baja rentabilidad. Ese mismo inversor, para que compre deuda española necesita el incentivo de recibir un interés más alto, por ejemplo un 6%, que compense el riesgo de impago. La diferencia entre ambos porcentajes es la prima de riesgo: en este caso sería de 5 puntos porcentuales o lo que es lo mismo, 500 puntos básicos.
De otra forma, la famosa prima que nos está amargando la vida y amenaza con hundirnos en la miseria, mide la confianza que los inversores tienen en la capacidad de un Estado para garantizar sus emisiones de deuda pública: a menor confianza, más alta la prima de riesgo.
La prima de riesgo, como los índices bursátiles, poco o nada dice de la economía real de un país, la que crea riqueza, bienes y trabajo; es un valor pura y simplemente especulativo útil para los especuladores en una economía basada en la especulación.
Los países son valorados por unas agencias de calificación controladas por los bancos. Si un país es sospechoso de insolvente, en las subastas de deuda pública tendrá que pagar intereses más altos a los bancos que le presten dinero para financiarse, que compren deuda. El Estado a su vez se ve obligado a provisionar más fondos en sus presupuestos para pagar los intereses de la deuda, por lo que se endeuda más para pagar intereses, lo que genera más intereses y la necesidad de más deuda, y así sucesivamente.
Este año los intereses que España tendrá que pagar a los bancos ascienden a 28.913 millones de euros y para el próximo el Gobierno estima que serán 39.000 millones, una barbaridad, más teniendo en cuenta que suponen casi la tercera parte del que será el gasto total del Estado para ese periodo (126.792 millones).
Esta diabólica espiral en la que nos han metido, es la causa de los recortes que estamos sufriendo; el dinero público dedicado a fines públicos se desvía así a bolsillos privados: los de los bancos.

Gracias a la especulación y la ingeniería financiera, los bancos han ganado cantidades ingentes de dinero y han sometido a los Estados a su poder con la complicidad de una casta política corrupta; pero también los ha llevado a la ruina. No importa, pagan otros.
Cuando estalla la burbuja y conocemos que los beneficios de las entidades financieras no son tales, sino fruto del falseamiento de su contabilidad, el poder político acude al rescate dándoles sin condiciones ni control miles de millones de euros que nos quita a los demás. Dinero público destinado a sanear los balances de unos bancos gestionados suicidamente por ejecutivos sin escrúpulos, corruptos y pagados millonariamente. Dinero público que no revierte vía créditos ni en particulares ni en empresas, lo que condena a muchas a la ruina y desaparición, agudizando aún más la crisis. Dinero público que enriquece a unos pocos empobreciendo a la mayoría.
Pero hay más. Como ya hemos dicho, el Estado se financia con dinero que consigue de la banca pagando unos intereses que suponen el mayor gasto del Estado. Los bancos a su vez consiguen los fondos para prestar al Estado del Banco Central Europeo (BCE). El BCE se financia con dinero público (cada Estado aporta un porcentaje en relación a su PIB) y la normativa europea impide que el BCE preste directamente a los Estados y obliga a que sea a través de la banca privada.
La cuadratura del círculo: el Estado rescata a los bancos privados con dinero público que consigue de préstamos de los mismos bancos. Éstos toman préstamos del BCE, dinero público, al 1% de interés y lo prestan al Estado al 6%. Negocio redondo. Todos perdemos, la banca gana.
Inside Job: el cómo y por qué de la crisis del 2008
Inside Job, traducido literalmente, trabajo interno. La crisis es el producto de un elaborado plan de ingeniería socio-político-económica, un maquiavélico trabajo llevado a cabo desde el interior del sistema por un reducido y poderoso grupo de especuladores, ladrones, con el fin de acumular más poder y riqueza. La crisis ha sido y es el tratamiento de shock aplicado a los países y los indivíduos para saquear a ambos.
Inside Job es un excelente documental ganador del Óscar de esta categoría en el 2010 que explica el cómo y por qué de la crisis del 2008. Una crisis autoinducida cuyas consecuencias globales son la pérdida de Soberanía de los Estados, millones de ciudadanos condenados al hambre y a la miseria; millones de ciudadanos desprotegidos sin trabajo, sin vivienda y sin ahorros; millones de ciudadanos en estado de shock fáciles de manipular y explotar.
La finalidad de la crisis es traspasar las funciones, la riqueza y el poder del Estado a manos privadas.
La doctrina del shock: capitalismo del desastre
Guerras, terrorismo, golpes de estado, crisis, todo responde a un elaborado plan de ingeniería social y económica –capitalismo del desastre– para implantar un régimen de libre mercado extremo cuyo fin es desmantelar y saquear al Estado y apropiarse de los recursos naturales por parte de una élite muy minoritaria que acumula la riqueza y ejerce el verdadero poder en la sombra.
Así lo sostiene la periodista canadiense Naomi Klein (Montreal, 1970) en su libro «la doctrina del Shock» publicado en el 2008. En él se respalda con un abundante material histórico la enorme cantidad de pueblos que en momentos de extrema fragilidad fueron azotados por una vuelta de tuerca hacia el libre mercado o bien, a una profundización de él.
La “Doctrina del Shock”, en términos generales, quiere significar que tanto los individuos como las sociedades ante situaciones de gran impacto, como son los desastres naturales o los golpes militares, se sumergen en un estado de gran vulnerabilidad y debilitamiento de su voluntad, volviéndose muy proclives a la voluntad de quien o quienes se levanten con mayor fuerza y decisión señalándoles un camino. Es precisamente en estos momentos en que el libre mercado penetra, comandado organizadamente por el autoritarismo político y militar. Las crisis provocadas –económicas, sociales o políticas— y las catástrofes ambientales son usadas para introducir unas reformas neoliberales que han llevado a la demolición del Estado de Bienestar.
La «terapia de shock» se nutre de estrategias de marketing, propaganda y falsificación de datos, tratando de demostrar que el mercado libre es la única vía para escapar de la decadencia económica y de la pobreza masiva, lo que en la práctica se demuestra de una absoluta falsedad.
La estrategia se basa en, primero, crear el pánico, para luego presionar a para que se adopten «terapias» económicas neoliberales. El Banco Mundial y el FMI se convierten entonces en instituciones supranacionales adaptadas al objetivo de limitar la soberanía popular y privar a los gobiernos nacionales de cualquier autonomía. Los programas económicos son, pues, confeccionados en Washington, pero su aplicación in situ viene garantizada por personal político «fiel a la causa».
La historia de los países está llena de guerras autoinducidas, catástrofes naturales convertidas en oportunidades, autoatentados, etc. Todas ellas con el objetivo, directo o indirecto, de reactivar ciertos sectores productivos como la industria armamentista, el sector construcción, automovilístico, en fin, la economía en general. Surge así el «estado corporativista», en donde una restringida elite pasa de una empresa a cargos públicos sin el menor respeto a las normas liberales contra el conflicto de intereses. El «capitalismo de los desastres» no puede sino seguir renovando la inseguridad social. La «guerra al terror» (11-S) se convierte así en la retórica tras la que ocultar la venta de la defensa nacional a las empresas privadas y el pleno control del petróleo (Afganistán, Irak).
El fantástico documental «la doctrina del Shock« está basado en el libro de Naomi Klein.
Narra cómo los discípulos del ultra neoliberal Milton Friedman de la Escuela de Chicago, los «Chicago boys», contrarios a ultranza de las políticas Keynesianas, inspirándose en la práctica psiquiátrica de los electroshock que anulan al sujeto, lo trasladan al contexto socio económico. El primer país que sirvió de laboratorio fue Chile con el golpe de Estado de Pinochet y después Argentina con Videla y después…
Cualquier parecido con lo narrado y lo que está pasando en España no es pura coincidencia. La doctrina del shock en nuestro país se resume en el ¡qué se jodan! expresado por Andrea Fabra en el Parlamento.
Rescate, el mayor robo de la historia de España
Este Gobierno, en tan solo 6 meses y en un delicado momento para el mercado inmobiliario claramente en recesión, ha conseguido vender el solar en el que habían convertido España con los inquilinos dentro, y que sean éstos los que paguen las letras. ¡¡¡TIRITIRITIRI!!!
Como viene siendo habitual con este Gobierno, hace escasos tres días que Rajoy y De Guindos negaban rotunda y categoricamente la posibilidad de un rescate. Ahora que se ha producido niegan que lo sea. Y en parte es cierto, no es (sólo) un rescate, es el mayor robo de la historia de España, lo califiquen con el eufemismo que quieran el Gobierno y los PPflautas. Y lo peor es que la experiencia en otros países nos demuestra que los rescates, lejos de ser una solución al problema, lo agudizan.
Con la credibilidad que atesoran, nos dicen que es un préstamo ventajoso cuyas consecuencias e intereses van a pagar exclusivamente los bancos. ¡Qué hartón de reir! Los ciudadanos estamos pagando los excesos y las facturas de un sistema financiero causante de la crisis y así seguirá siendo hasta que no tengamos absolutamente nada con que pagar las ingentes cantidades de dinero que muy pocos han robado impunemente.
¿Qué más tienen que hacer los banqueros para, en vez de recompensarles millonariamente su ruinosa gestión, enjuiciarlos y encarcelarlos? ¿Qué más tiene que hacer un Gobierno, autor del mayor fraude elctoral y saqueo de la historia, para dimitir?
El Gobierno español, un Gobierno de mediocres, incompetentes, manipuladores, mentirosos y ladrones, actúa al dictado y gobierna en beneficio de los que son como él.
Ahora se me plantea un dilema muy serio. A qué selección debo animar en la Eurocopa ¿España o Alemania?
