Indignado con la Monarquía. Los juramentos del Rey

Obviando lo irracional y anacrónico de la Monarquía. Obviando que el Rey fue designado por Franco. Obviando que Juan Carlos I se saltó olímpicamente las propias leyes sucesorias que rigen su sistema. Obviando las cuentas opacas de la Casa Real, así como las peligrosas amistades del Rey y la oscura procedencia de su fortuna personal.

Obviando todo eso y más, ciñiéndonos únicamente a la Constitución, la norma suprema que se supone rige nuestro ordenamiento, al parecer de carácter sagrado pués sólo sugerir cambios en ella es visto como un sacrilegio, en su artículo 61 referente a la Monarquía dice:

1. El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las Leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas.

2. El Príncipe heredero, al alcanzar la mayoría de edad, y el Regente o Regentes al hacerse cargo de sus funciones, prestarán el mismo juramento, así como el de fidelidad al Rey.

Pués bién, el Rey nunca ha realizado ese juramento. Sí ha hecho estos otros dos.

El primero el 22-julio-1969 en las Cortes franquistas y en presencia de Franco al ser designado por este su sucesor, juró los principios fundamentales del movimiento y lealtad al régimen.

El segundo juramento del Rey fue el 22-noviembre-1975, también ante las Cortes franquistas una vez muerto el dictador al hacerse cargo de la Jefatura del estado. Otra vez volvió a jurar lealtad a los principios fundamentales del movimiento.

También en esta sesión tuvo unas emotivas palabras para dictador asesino que le nombró:

Tercera REPÚBLICA YA.

Turista arrestado en Alemania por un «Heil Hitler»

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Como otros muchos, un imbécil, saluda a lo nazi al grito de «Heil Hitler» en la escalinata del Reichstag, el Parlamento alemán en Berlín, para ser fotografiado, sin darse cuenta que está en un país con memoria y mucha dignidad. Por tal estupidez fue inmediatamente esposado y detenido y, gracias a ser turista -canadiense-, la cosa se saldó con unas horas de arresto, multa y la requisa de la tarjeta de memoria de la cámara fotográfica.

Ese gesto o cualquier otro que pueda identificarse con la ideología nazi, así como la exhibición de simbología del nazismo y no digamos, hacer apología del mismo, está prohido en Alemania, siendo considerado un delito con pena de cárcel.

Igualito que en España. Aunque prohibido, se puede comprar y exhibir todo tipo de simbología y merchandising de Franco y la dictadura sin consecuencias para quién lo hace; se toleran las manifestaciones y concentraciones en memoria del dictador amparadas por la Iglesia, en las que se hace apología del antiguo régimen con la policía protegiéndo tales actos; se conmemora anualmente la muerte de Franco y se celebran misas en su memoria que acaban en manifestaciones públicas de exaltación fascista. Se pueden negar las atrocidades de la dictadura, justificar su existencia y la Guerra Cívil impunemente, y proclamarlo en TV incluso por la propia familia del golpista asesino.

En definitiva, qué vergüenza de España y qué envidia de Alemania.

Apología franquista en la Basílica de los Jerónimos

Todavía «El Dictador» o el espíritu de Franco

Cartuchos Tinta