Hace 32 años, el Rey brindaba con champán

Hoy se cumplen 32 años de la intentona golpista del 23-F. Hoy es el aniversario en el que un villano se convirtió en héroe.

Un día como hoy de hace 32 años, el Rey brindaba con champán junto a su familia al conocer el asalto al Congreso llevado a cabo por Tejero. Así lo recogen unas supuestas memorias de Sabino Fernández Campo, secretario de la Casa del Rey, responsable en última instancia del cambio de postura del monarca.

32 años después, desenmascarado el héroe, ha llegado la hora de que seamos los ciudadanos los que brindemos con champagne.

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Tejero y el 23-F, 30 años después de El Golpe

Hoy se cunplen 30 años de la intentona golpista del 23-F, aún con muchas sombras y dudas sobre su gestación.

30 años del intento de golpe de Estado del 23-F por el que Tejero, Armada y Milans del Boch fueron los implicados condenados a más años de prisión -30-, de los cuales el teniente-coronel de la Guardia Civil fue el que más tiempo estuvo preso, al pasar algo más de 15 años en la cárcel, siendo liberado el 3/12/1996. Armada fue indultado por razones de salud y salió de prisión en 1989 y Milans fue puesto en libertad el 1 de julio de 1990, falleciendo en 1997 frustrado por no poder volver a sacar los tanques pero siendo enterrado como héroe de la Guerra Civil por su defensa del Alcazar de Toledo.

Actualmente Tejero se dedica a pintar, escribir y cuidar de su huerto, mientras que Armada cultiva camelias en su pazo gallego. ¡Qué estampa tan bonita!. Y que suerte tuvieron de que el Estado que pretendían derrocar no les juzgase con su mismo código -militar, por supuesto-, por que estarían criando malvas.

El siguiente vídeo es el testimonio de Tejero recordando aquel 23-F de 1981, cuando no se explicaba qué había hecho su hermano.

29 años de la intentona golpista del 23 F

29 años hace que este energúmeno, teniente coronel Tejero de la guardia Cívil, abusando del uniforme y las armas que los ciudadanos le pagaban, irrumpió a tiros en el Congreso de los Diputados secuestrándolo durante horas con la pretensión de doblegar la voluntad del pueblo español.

29 años hace que el General Armada vió truncado su propósito de apoderarse ilegitimamente del poder con el apoyo de una muy reaccionaria trama civil y de amplios sectores del ejército nostálgicos y ávidos de recuperar el protagonismo perdido. Aún más, con el beneplácito de un amplio sector de la clase política: todos los partidos de derechas, un amplio sector de la UCD e incluso el PSOE.

29 años hace de un golpe cuya cabeza visible fue Tejero y que curiosamente, en gran parte gracias a él, a su extremismo, a su pequeñez intelectual y a su espectacular puesta en escena, el golpe fracasó. Porque no había un sólo golpe, eran varios y al final todos conducían a Armada, Tejero era lo más visible pero una pieza insignificante de lo que vendría después, si triunfaba. Y esos varios golpes en uno no iban contra la Monarquía ni contra el Rey, más bien al contrario, iban dirigidos contra un hombre, Adolfo Suarez, en una situación política muy complicada: terorismo, la derecha y el ejército de uñas, sobre todo desde la legalización del PC; dificultad de gobernar por no contar con mayoría suficiente; amplios sectores de su partido tramando contra él y dificultando aún más la labor de Gobierno; la izquierda descontenta y en pie de guerra atisbando el poder -PSOE-; y por último el Jefe del Estado, el Rey, que de tener en Suarez a su mano derecha y hombre de confianza, pasó a ser un quiste a extirpar.

De eso se trataba con el golpe, quitarse a Suarez de enmedio. Colocar a Armada al frente de un Gobierno de Salvación Nacional con el Rey al frente de la Jefatura del estado, en el que estarían presentes militares, por supuesto, pero también miembros de los partidos políticos -exceptuando el PC- y reconducir con mano dura la situación política y territorial. Esto lo conocía y aceptaba la derecha -los más ultras apostaban por una vuelta a la dictadura militar pura y dura-, la UCD y el PSOE.

¿ Y este? ¿Qué papel desempeñaba?. Se le ha ensalzado y loado hasta la naúsea presentándole como el salvador de la Patria, el hombre que paró el golpe. Pues no. También traicionó a Suarez, volvió a confiar en quién había sido su mano derecha de toda la vida y amigo personal, Armada; y desde luego, conoció y apoyó la operación que fracasó por no salir como estaba prevista -quizá Sabino Fernández Campo tuvo mucho que ver en esas horas de incertidumbre para que el Rey, bien entrada la madrugada, se pusiera del lado de la Constitución en la declaración televisada-.

Por último, recomendar el magnífico, ameno, interesantísimo y documentado libro de Javier Cercas: Anatomía de un Instante. Partiendo del instante en que todos los miembros del Congreso de los Diputados se tiran al suelo,  todos menos Adolfo Suarez, Gutierrez Mellado y Santiago Carrillo, escondiéndose de los disparos de los golpistas, Javier Cercas hace un detallado estudio del antes, durante y después del golpe