Los medios de comunicación al servicio de la casta y la pasta, no dejan de dar muestras de una información exacta, veraz y objetiva en relación a Pablo Iglesias.

TVE va a emitir en blanco y negro, un formato más acorde con sus contenidos. A imagen y semejanza del Gobierno al que sirve, desinformar, manipular, mentir, idiotizar y adoctrinar son las funciones que han asignado a TVE los gestores de la gaviota. Bajo estricta supervisión de contenidos por la autoridad competente civil y eclesiástica, se emiten programas de ayuda al ciudadano. Un reportaje del Telediario aconseja rezar y encender velitas a los santos como el remedio más efectivo para encontrar trabajo, casa, o no perder ninguno de los dos. Los escraches, manifestaciones y otras formas de protesta serán perseguidas, reprimidas y duramente sancionadas.
También TVE emite programas didácticos dirigidos a los padres para que enseñen a sus hij@s a vestir con decoro. Hay que acabar con eso de vestirse como putas, van provocando y luego quieren abortar:
De acuerdo a esta línea, TVE presenta a Eurovisión el siguiente tema:
TVE, al servicio de un Gobierno corrupto, no duda en manipular, desinformar y mentir descaradamente.
El pasado día 18 del presente mes, a media mañana, una mujer desesperada en proceso de deshaucio, se quemaba a lo bonzo en una sucursal de CaixaAlmassora -Castellón-. Mientras ardía, gritaba «¡Me lo habéis quitado todo!»
Nueve horas después del suceso que ocasionó a la mujer quemaduras de segundo y tercer grado en el 48% de su cuerpo, TVE, en su segunda edición del telediario, a las 21:38 horas, daba una pequeña reseña del incidente diciendo que una mujer se quema al intentar prender fuego a una sucursal bancaria.
Esto no es sólo manipular, desinformar o mentir, también es una burla al sufrimiento y angustía de la víctima, además de un insulto y un agravio a los ciudadanos.

No veo yo a los correctos y políticamente correctos, Matias Prats o Pedro Piqueras, ni a ninguno de nuestros bustos parlantes de los telediarios españoles, expresarse con tal entusiasmo e indignación, como lo hace este periodista brasileño en las noticias de TV, al informar de la corrupción de los políticos en su país. Y deberían.