
Juan Carlos
Cinco razones por las que no debe ser rey Felipe
Hace algo más de dos años, el diario ABC publicaba las cinco razones, según ellos, por las que la Monarquía es un sistema mejor que la República:
1-La Monarquía representa la pluralidad de identidad y la constante renovación dentro de la continuidad.
2-La Monarquía es un sistema más moderno.
3-La Monarquía permite la independencia.
4-El peor Rey es mejor.
5-No es el sistema perfecto; es el mejor posible.
Si el enunciado de las razones, tan peregrinas como falsas, provocan risa, el desarrollo de las mismas, carcajadas.
Qué mejor momento que ahora para enumerar cinco razones por las que Felipe no debe ser rey.
1-Porque Monarquía no es Democracia. Es la antítesis.
Etimológicamente, monarquía proviene del griego μονος (mónos), que significa uno, y αρχειν (arjéin), es decir, el gobierno de uno solo. El poder del rey es vitalicio, hereditario y proviene de Dios, sólo ante el cual es responsable.
Si bien es cierto que en las monarquías parlamentarias modernas el poder del rey está limitado, la esencia sigue siendo la misma. Un rey lo es para siempre –o hasta que abdique o le echen- y heredarán el cargo sus descendientes sin que el ciudadano tenga ni voz ni voto.
El término democracia también proviene del griego: δῆμος (démos), que puede traducirse como ‘pueblo’, y κράτος (krátos), que significa ‘poder” o gobierno. La Democracia es el Gobierno del pueblo. Éste elige a sus representantes por sufragio universal cada ciertos periodos de tiempo.
En las monarquías constitucionales y parlamentarias, el jefe del estado es el Rey y la acción de Gobierno corresponde al ejecutivo salido de las urnas. En una República, que tan demonizada está en España, el jefe del Estado, al igual que el Parlamento, es elegido democráticamente.
2-Porque los Borbones son una dinastía nefasta. Desde el primero –Felipe V- hasta Juan Carlos. Franceses de origen, con tendencia a la endogamia y producir tarados. Amantes de la buena vida y poco de las ciencias y las artes. Golfos.

3-Por la corrupción, la opacidad y las amistades peligrosas de la familia real española. La Monarquía apesta.
Si algo caracteriza a la monarquía actual es la falta de transparencia en todos los sentidos y la mordaza con la que hasta hace bien poco tiempo acallaban a los medios de comunicación sobre las actividades del rey. Ahora se sabe algo de las aficiones del rey: la caza y las mujeres, por ejemplo. Pero ¿Cuál es el coste real de la monarquía? ¿Cuánta y de dónde procede la fortuna del rey? ¿Cuál fue su papel en el 23-F?
Por otra parte están las amistades peligrosas del rey que hacen dudar muy mucho de su integridad. Mantiene unas excelentes relaciones con la monarquía marroquí y las del Golfo Pérsico, caracterizadas no precisamente por su respeto a los derechos humanos y la Democracia. A nivel nacional, Colón de Carvajal, Mario Conde, Díaz Ferrán, Jaume Matas, etc. Todos ellos personajes ejemplares. Dime con quién andas y te diré quién eres.
4-Por la impunidad de la que goza el rey.
Constitucionalmente, la figura del rey es inviolable y goza de impunidad absoluta. No se le puede imputar ni juzgar por ninguno de sus actos, por delictivos que fueran.
5-Porque es herencia del franquismo.
Franco educó y sentó en el trono a Juan Carlos. En justa correspondencia, éste no ha hecho más que alabarle y tanto la figura del dictador como los crímenes del franquismo han quedado impunes.
A modo de epílogo, algo no definitivo pero sí muy significativo. El apoyo popular. Parece que en recientes manifestaciones a favor de la República y de la Monarquía, la diferencia de asistentes es abismal a favor de los primeros.

¿Por qué ese empeño en impedir un referéndum? Si pierden, será por voluntad popular y si ganan, por el mismo motivo, se cargarán de razones para mantenerse.
Adiós Rey franquista. Bienvenida República
La Monarquía, heredar el poder, es algo tan rancio, anacrónico y antidemocrático que cuesta creer que subsista. La Monarquía es un atraso, si además ocupan el trono unos retrasados, peor todavía.
Si fuera una institución simbólica, que lo es –el rey reina pero no gobierna-, barata y decente, aún. Pero no es el caso.
Juan Carlos ni inventó la Democracia ni la trajo a España. Adaptó un sistema insostenible y caduco para que en el fondo todo siguiera igual. La Dictadura salió indemne del proceso y el poder real lo siguieron, y siguen, ostentando los mismos con una nueva decoración sin variar la estructura ni los cimientos.
Juan Carlos nunca ha jurado la Constitución, a lo que teóricamente estaba obligado (artículo 61: El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las Leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas).
Sí, en cambio, juró dos veces lealtad al régimen (de Franco) y los Principios Fundamentales del Movimiento. La primera, en las Cortes el 22 de julio de 1969 y en presencia del dictador cuando éste le nombró su sucesor:
La segunda, también en las Cortes, el 22 de noviembre de 1975 cuando asumió la Jefatura del Estado a la muerte de Franco:
Juan Carlos ha sido un rey franquista. Educado, designado y colocado por Franco. Un rey que no dudó en traicionar a su padre (legítimo sucesor de Alfonso XIII), saltándose las normas de la Institución que representa y pretende perpetuar abdicando en su hijo Felipe.
No es de extrañar que elogiara así al dictador, incluyendo la aberración de que fue él el que resolvió y nos sacó de la guerra civil del 36, cuando fue quién la origino con un Golpe de Estado:
Y el recuerdo cariñoso a su mentor en su primer mensaje navideño
A rey muerto, rey puesto. Absurdo. Y así pretenden que siga siendo los estómagos y patrimonios agradecidos, despreciando y acallando la voz de los ciudadanos, que no súbditos.
Letizia, para presentar los informativos de TVE supongo que tuvo que pasar alguna prueba de capacitación. Sin embargo para, se supone, representar a un País y a todos sus ciudadanos, es suficiente con acostarse con un príncipe heredero, sin pasar por un proceso electoral o, al menos, un referéndum.
Conociendo a las huestes monárquicas, si se avinieran al demandado referéndum, que sepan que no vamos a admitir que nos pregunten entre estas dos posibilidades:
-Sí al reinado de Felipe VI
-No a la III República
Si finalmente ocurre y Felipe ocupa el trono, su hija Leonor de 8 años pasará automáticamente a ser princesa de Asturias y heredera al trono, así de estúpido. ¡Qué dirá Arias Cañete!
Adiós Rey franquista. Bienvenida República
El Rey, alcohólico y ladrón (por Alberto Nolia)
Hace alrededor de dos años que el periodista venezolano, Alberto Nolia, dirigió unas duras palabras contra el Rey de España desde los micrófonos de la radio estatal venezolana.
Nolia es la voz de su amo, Hugo Chávez; un charlatán extremista que no escatima insultos y descalificaciones contra los enemigos de su amo. Entonces calificó al monarca de alcohólico y ladrón, entre otras lindezas.
Cita: “España es un estado espantosamente corrompido. Un país que tiene el jefe del Estado, que es un alcohólico que obtuvo el cargo no por elecciones democráticas sino a punta de adular a un dictador fascista. No otra cosa es el Rey Juan Carlos de Borbón, un adulante, un jalador profesional y un ladrón, un ‘choro’”, arremete el periodista durante el programa.
Y continúa: “Su cómplice, un señor de apellido Colón de Carvajal, al parecer descendiente de Cristobal Colón, está preso, por ladrón [en realidad, Manuel Prado y Colón de Carvajal había fallecido tres meses antes, en diciembre]. Robaba junto con el Rey. Esos delitos son los que han convertido al reyezuelo español, al rey de copas, a ese borracho indeseable, en uno de los 10 hombres más ricos de Europa, cuando finalizando los años 50, llegó a España con una chaquetica que no le llegaba a la muñeca».
Finalmente, refiriéndose a los Borbones, dice que están “llenos de taras genéticas fruto de la endogamia….entrando algún soplo de sangre fresca por vía del adulterio”.
Duras acusaciones que aunque en su momento los principales medios de comunicación españoles no difundieron, que se sepa, ni el Gobierno de entonces ni la Casa Real, denunciaron.
Y es que, en relación a la endogamia, no hay más que acudir a la historia. Indiscutible es que Juan Carlos fue designado por Franco y que aduló al dictador (ver los juramentos del Rey). Y en cuanto a la fortuna del Rey….