Un padre indignado, publica una página del libro de texto de castellano de 5º curso de su hija de 10 años, dedicado a las normas básicas del lenguaje del móvil. Una de varias páginas dedicadas en un libro de texto de lenguaje a escribir mal. Esto enseñan en los colegios.
Increíble. De la juventud mejor preparada de la historia, se decía, pasamos a la juventud más iletrada de la historia. Iletrados pero sumisos, manipulables, acríticos. Como los quiere el PP.
Los pijos y pijas, esa tribu urbana formada por maniquies callejeros de ciertas marcas que los identifica, se comunican con un lenguaje tan vacío y simple como ellos: el lenguaje pijo. Algunos ejemplos:
Osea pero que asco! yo no sudo, yo brillo sabes?
Oh, por dior! Vamos a liarla prada que no hay moros en lacoste!
No tengo resaca, ¿sabes? tengo depresión post-party.
Osea tía estoy tan forrada que cuando veo el programa “Mujeres ricas” pienso que están echando callejeros ¿a ti no te pasa?
SOS (Socorro Osea Socorro)
Como se llama tu hija? -Muffin. +Muffin? -Si tia, osea es que Magdalena era tan cutre…
Palíndromos y anagaramas son curiosidades efectistas e ingeniosas, aunque de nulo valor literario.
La fuerza de un texto o de un discurso se logra jugando con el lenguaje utilizando otros recursos que le aportan belleza, énfasis, carácter, expresividad. Son las denominadas figuras literarias. De entre todas, voy a referirme a las dos de uso más extendido y que proliferan en los medios de comunicación escritos y, fundamentalmente, en radios y televisiones.
Oxímoron
Fuente: pinterest – Tomás Macías
La RAE lo define como la combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.
El oxímoron, del griego «oxymoron» («oxys» agudo, afilado; «moron» romo, estúpido) es una figura literaria, empleada frecuentemente en poesía, que consiste en combinar dos palabras de significado opuesto o contradictorio para originar una expresión de sentido diferente. El resultado es un absurdo que obliga al lector a realizar una interpretación metafórica del mismo. De acuerdo a su etimología, el oxímoron lo es en sí mismo.
También hay oxímoron visuales, como las imágenes que complementan el texto.
Un ejemplo de oxímoron lo tenemos en el siguiente poema de Lope de Vega:
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
Ejemplos de oxímoros frecuentes: muerto viviente, silencio atronador, monstruo hermoso, alarma silenciosa, secreto a voces, asquerosamente limpio, aire asfixiante, calma tensa, clamoroso silencio, dulce derrota, estamos perdidos si nos descubren, gracias a Dios no soy supersticioso, noches blancas, medio muerto, llanto sin lágrimas, pequeño gigante, ruidos sordos, creencia científica.
También lo son:
Aldea global. Concepción virginal. Conservantes naturales. Inteligencia militar. Arte taurino. Biblioteca Bush. Ética empresarial. Educación religiosa. Ejército de paz. Felizmente casados. Fe racional. Guerra santa. Inversión segura. Inmaculada concepción. Libertad condicional. Mercado libre. Medicamento homeopático. Monarquía democrática. Monarquía moderna. Opción obligatoria. Opinión objetiva. Político veraz. Realidad virtual. Rumor fidedigno. Trabajador jubilado. Vida eterna. ¡Un besito muy grande!
Contrario al oxímoron es el pleonasmo.
Pleonasmo
RAE: 1-Figura de construcción, que consiste en emplear en la oración uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad a lo dicho; p. ej., lo vi con mis propios ojos.
2-Demasía o redundancia viciosa de palabras.
Del latín pleonasmus y este del griego pleion (exageración, abundancia). El pleonasmo es una redundancia. Excesivamente frecuente en los medios de comunicación, y más común en la comunicación verbal que en la escrita, origina oraciones mal construidas. Se enfatiza una palabra con otra cuya cualidad y significado ya está implícita en la primera.
Quién no ha oído o leído: «Falsa ilusión», “Historia pasada”, “Sorpresa inesperada” (una sorpresa ha de ser por fuerza inesperada, si se espera ya no es sorpresa). Subir arriba, salir afuera, persona humana (¿existe acaso alguna persona que no sea humana?), volar por el aire, réplica exacta, resultado final, miel de abeja, rodeado por todas partes, ven aquí, entra adentro. Todos y cada uno de nosotros (otro pleonasmo) hemos escuchado frases como las anteriores. Y como las siguientes: tuvo un par de gemelos (si fueron gemelos, tuvieron por fuerza que ser dos); o tuvo un hijo varón. Otros ejemplos de pleonasmos: funcionario público, filo cortante, accidente fortuito, beber líquido, monopolio exclusivo, jurar por Dios, aterido de frío, acceso de entrada, divisa extranjera, colofón final, testigo presencial, repetir de nuevo, actualmente en vigor, conclusiones finales, los objetivos a alcanzar son, el origen de este tema surgió…
La reiteración en el uso del pleonasmo nos conduce al datismo.
Datismo
Según la RAE, consiste en el empleo inmotivado de vocablos sinónimos.
Buscando contundencia lingüística en la expresión de una idea, a veces se reincide en el uso de vocablos de significado igual o semejante.Este acto lingüístico se denomina, nombra, declara, designa o llama datismo (claro ejemplo).
¿Por qué causa, motivo, razón o circunstancia digo todo esto? No lo sé. Voy a dejar el tema de las contradicciones y redundancias al hablar y escribir ya que lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.
Los signos de puntuación se utilizan actualmente para dibujar emoticonos e insertarlos en emails, chat, mensajes, etc.; pero esa no es su función. Los signos de puntuación sirven para organizar textos y transmitir con claridad lo que en ellos queremos expresar.
La siguiente frase es un ejemplo sencillo de la importancia de la coma, de cómo según el lugar en la que la coloquemos, la frase adquiere distinto cariz:
Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda.
Si se coloca después de mujer (lo que harán las mujeres) el mensaje es opuesto al resultante de colocar la coma después de tiene.
La importancia de los signos de puntuación, de todos, la vamos a ver en el siguiente ejemplo más elaborado que el anterior.
«Tres bellas que bellas son
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que prefiere mi amor
si obedecer es razón
diré que amo a Soledad
no a Julia cuya bondad
persona humana no tiene
no aspira mi amor a Irene
que no es poca su beldad»
El texto anterior refleja el caso de un joven indeciso que visitaba una casa en la que vivían tres jóvenes casaderas, y es conminado a que decidiese. Entonces, él, mandó el texto anterior y que cada una lo interpretara como quisiera.
Soledad colocó los signos de puntuación según su interés:
«Tres bellas que bellas son,
me han exigido las tres,
que diga de ellas cuál es,
la que prefiere mi amor.
Si obedecer es razón,
diré que amo a Soledad;
no a Julia cuya bondad,
persona humana no tiene.
No aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad».
Lo mismo hizo Julia:
«Tres bellas que bellas son,
me han exigido las tres,
que diga de ellas cuál es,
la que prefiere mi amor.
Si obedecer es razón,
¿diré que amo a Soledad?…
No. ¡A Julia cuya bondad,
persona humana no tiene!
No aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad».
Por último, cómo colocó Irene los signos de puntuación:
«Tres bellas que bellas son,
me han exigido las tres,
que diga de ellas cuál es,
la que prefiere mi amor.
Si obedecer es razón,
¿diré que amo a Soledad?
No. ¿A Julia cuya bondad,
persona humana no tiene?
No. ¡Aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad!»
Sin embargo, ante el apremio de las muchachas, el joven lo que quería decir en realidad era:
«Tres bellas que bellas son, me han exigido las tres, que diga de ellas cuál es, la que prefiere mi amor. Si obedecer es razón, ¿diré que amo a Soledad? ¡No! ¿A Julia cuya bondad, persona humana no tiene? ¡No! ¿Aspira mi amor a Irene?,,,¡Qué! ¡No! Es poca su beldad».
Queda claro, con humor, la importancia de poner, y en el sitio adecuado, los signos de puntuación si queremos que el mensaje que queremos transmitir se entienda correctamente.