Maullar no le sirve de nada, ya que su dueño es sordo. Por ello, para pedir comida, este gato ha aprendido a hacerlo mediante lenguaje de signos.
Maullar no le sirve de nada, ya que su dueño es sordo. Por ello, para pedir comida, este gato ha aprendido a hacerlo mediante lenguaje de signos.