Cuando Neil Armstrong pisó la luna, dejó para la historia la mítica frase «Un pequeño paso para el hombre, un enorme salto para la humanidad».
Tras las lógicas conversaciones entre él, sus compañeros de viaje y el centro de control, cuando se disponía a volver al módulo lunar dijo la enigmática frase: Buena suerte, señor Gorsky.
Interrogado durante años sobre el sentido o el destinatario de su comentario, Armstrong se limitaba a sonreir.
El 5 de julio de 1995 en Tampa Bay, Florida, mientras respondía preguntas tras un discurso, un periodista le volvió a preguntar por la enigmática frase pronunciada desde la luna 26 años antes. Y esta vez sí respondió, ya que el destinatario de sus palabras, Mr. Gorsky, había fallecido.
Cuando era un niño, estaba jugando al beisbol en el patio trasero con un amigo. Éste golpeo una bola con fuerza y la hizo aterrizar enfrente de la ventana del dormitorio de sus vecinos. Éstos eran el señor y la señora Gorsky.
Cuando Neil se inclinaba a recoger la pelota, oyó a la señora Gorsky gritándole al señor Gorsky:
– ¿Sexo oral? ¿Quieres sexo oral? ¡Tendrás sexo oral cuando el chico del vecino se pasee por la luna!
Fuente: erroreshistoricos.com



