Impresionante, multitudinaria y emotiva la entrada de los mineros a Madrid. Los mineros fueron aclamados en su llegada a Madrid por los miles de personas que les esperaban, situación repetida durante todo el recoorrido nocturno que realizaron por el centro de la capital: Moncloa, Princesa, Gran Vía, Alcalá y Sol.
La marcha negra apareció por el Arco del Triunfo alrededor de las 23h y concluyó en Sol sobre las 2h de la madrugada. Los mineros llevaban puestos los cascos con las linternas encendidas lo que, visto desde cierta distancia y altura, resultaba espectacular. Iban precedidos de una camioneta por cuya megafonía sonaba regularmente su himno: Santa Bárbara bendita.
Durante las más de tres horas de recoorrido por Madrid, los mineros fueron ovacionados y aclamados a la vez que ellos devolvían aplausos y gestos de agradecimiento. ¡Vivan los mineros!, ¡esta es nuestra selección!, ¡campeones, campeones, oéoéoé! y ¡Madrid entera es minera! fueron de las consignas más repetidas por los manifestantes, y la más, a instancias de los mineros: ¡Sí, se puede!
Esta noche llega la ejemplar marcha negra de los mineros a Madrid. Espero que sepamos ofrecerles el recibimiento que se merecen. Madrid tiene, debe estar con los mineros.
Los mineros son el ejemplo, nos están marcando el camino a seguir. No sólo realizan un trabajo duro y peligroso, sino que saben defenderlo. Luchan por sus derechos con orgullo, valentía y cargados de razón (carta de un minero).
Los españoles no podemos permanecer más tiempo anestesiados, mirando impasibles como un Gobierno al servicio de una oligarquía especuladora, avara e improductiva nos roba la hacienda, los servicios, los derechos y las libertades. No podemos permitir que ése ente invisible pero insaciable, el mercado, se alimente y engorde a nuestra costa parasitándonos. No podemos consentir más corrupción.
Los mineros están haciendo lo que todos deberíamos hacer: luchar. Madrid debe estar con los mineros, por solidaridad y gratitud con ellos. Esta noche Madrid debe ser contaminada por una gran marea negra, aunque para algunos imbéciles sólo sean unos hilillos.
Atribución: Ministerio de la Presidencia. Gobierno de España. Via Wikipedia
El excelentísimo, ilustre y bien amado Alcalde de Madrid, D. Alberto Ruiz Gallardón, ministrable del hipotético gobierno del PP, previsible ganador de las próximas elecciones generales, concienciado con la grave crisis económica del país y solidario con los madrileños a los que tan sabia y eficazmente gobierna, en un nunca bien reconocido esfuerzo por no incrementar la cola del paro, pese a la precaria situación de las maltrechas arcas municipales, mantiene a su exclusiva disposición en las dependencias municipales a un mayordomo para servirle los cafés y comidas que D.Alberto toma cuando no sale a comer fuera.
El consistorio madrileño es el encargado de costear los 37.780 euros brutos anuales que cobra el “responsable de asistencia ceremonial” del alcalde de Madrid, un cargo eventual que el edil creó mucho antes de 2003, cuando todavía presidía la Comunidad.
El puesto de trabajo, ubicado en el organigrama del Ayuntamiento de Madrid en el área de dirección general de Relaciones Internacionales y Protocolo, surgió de la nada cuando Gallardón fichó a Ramón, un maître del Asador Donostiarra. El por entonces presidente de la Comunidad de Madrid convenció a Ramón para que, a partir de entonces, trabajase en exclusiva para él.
El año pasado Ramón se jubiló y recibió el encargo del alcalde de buscarle sustituto, con la única condición que la persona elegida mantuviese la discrección que él había tenido durante años. El actual mayordomo, Antonio Jesús I. R., es un joven que supera los 30 años y que cumple a rajatabla las lecciones que le enseñó su antecesor: no hablar con el resto de personal del consistorio ni una sola palabra de lo que acontece en el comedor particular del alcalde, ubicado justo al lado de su despacho, en la torre izquierda del Palacio de Cibeles.
Las únicas funciones del mayordomo se limitan a servir personalmente al alcalde («Incluso si un catering trae la comida, los camareros deben dejarla fuera y él es quien la sirve») por 14 pagas de 2.712 euros mensuales, una nimiedad comparada con el costo del traslado de la sede del Ayuntamiento, de la Plaza de la Villa al Palacio de Cibeles (antigua sede de correos), cifrado en unos 440 millones de euros. Cuando el alcalde está en un acto o de viaje, el mayordomo está libre.
Difundida en Twitter, la imagen superior corresponde a la presentación que el PP, con Rajoy a la cabeza, ha hecho en la capital del Estado de sus candidatos por Madrid al Congreso y al Senado para las próximas elecciones del 20-N. Además de las sanguijuelas que van a ocupar los escaños, en la fotografía destaca la vista de la ciudad de fondo envuelta en una nube de contaminación axfisiante. Así, mientras Ana Botella niega la contaminación de Madrid, Rajoy la muestra.
Efectivamente, Mariano Rajoy ha demostrado fehacientemente lo que la inepta concejala de medio ambiente del Ayuntamiento de Madrid, y futurible alcaldesa, lleva años negando, eludiendo su responsabilidad e incumpliendo su obligación: que el nivel de contaminación de Madrid supera con mucho los límites aceptables, poniendo en riesgo la salud de los ciudadanos que tienen que respirar una atmósfera axfisiante y a todas luces intolerable.
Negar la evidencia achacando la contaminación al polvo africano; llamar catastrofistas a quienes denuncian la situación; comparar demagógicamente contaminación y paro y cambiar de ubicación los medidores para ocultar la realidad, son las medidas de la incompetente Botella en materia de contaminación.
A raiz de la foto de Rajoy con sus chic@s, el cachondeo y la mofa se han extendido por la red como la pólvora, apareciende memes de la misma. Las siguientes son algunas de ellas:
Benedicto XVI y su ejército de Hunos han pasado por Madrid como un elefante en una cacharrería. Ya se han ido, qué encuentren la paz que dejan.
Durante 4 días, El Papa y su séquito de aduladores han abusado de una manera intolerable de la hospitalidad que les ha brindado esta ciudad. El líder religioso, como acostumbra, se ha dedicado durante su estancia a inmiscuirse en los asuntos de un Estado soberano, actitud intolerable que, entre otras cosas, denota una tremenda falta de educación. Un huésped no debe criticar a los anfitriones que le han invitado, aunque se lo permitan.
Los Papaflautas, jóvenes católicos alcohólicos, más que peregrinos han parecido un ejército de ocupación, irrespetuosos, provocadores, desafiantes, groseros, incívicos y guarros. Los supuestos beneficios económicos de su estancia se han demostrado una falsedad.
En cuanto a nuestros representantes políticos, han demostrado que no nos representan, se han postrado ante el Papa en nuestro nombre anteponiendo su fe a sus obligaciones saltándose La Constitución.
Por último, la policía dirigida por políticos integristas católicos, ha actuado injustificada, violenta, injusta e ilegítimamente contra aquellos que tiene el deber y la obligación de defender.
Vídeo: violencia policial contra una joven y un periodista
Siendo el motivo de la visita de El Papa las Jornadas Mundiales de la Juventud, lógicamente, la inmensa mayoría de los okupas de Madrid eran jóvenes, pero no todos. La Papaflauta del siguiente vídeo, durante las protestas a raiz de la actuación policial del vídeo anterior, nos muestra cómo son, cómo piensan, cómo actuan, qué talante y actitud tienen los fieles de la Iglesia y su Papa, y lo que es peor, de los que nos van a gobernar, si Dios no lo remedia, en pocos meses.
Este es el último de los muchos fenómenos Papanormales que hemos tenido la ocasión de presenciar que sólo pueden llevar a un mayor laicismo de la sociedad,en contra de lo que pretendían.
Sin medias tintas, dándome igual si ofendo, considero a Benedicto XVI un ser despreciable y un cabrón que no me merece ningún respeto, ni él, ni lo que representa tremendamente nocivos tanto para el individuo como para la sociedad; consideración que hago extensible a todo su ejército de boinas rojas y moradas (color del solideo de obispos y cardenales).
Tampoco me merecen respeto, y estoy en mi pleno derecho de censurarlas, todas aquellas personas que ostentan un cargo político de representación, y anteponen su credo personal al exigible acatamiento de la Constitución y el debido respeto a las creencias de todos los ciudadanos, postrándose ante una autoridad religiosa, acto que puede llevarles al éxtasis, pero para el conjunto de los ciudadanos supone una humillación.
Una humillación y una ofensa es la que nos han infligido con su sumisión ayer al recibir al Papa, los Reyes, el presidente del Gobierno, el jefe de la oposición, el presidente del Congreso, el alcalde Madrid y la presidenta de la Comunidad madrileña, como cargos más significativos.
Se arrodillan ante un farsante y veneran a un tipo que debería estar en la cárcel por encubridor de pederastas, uno de los delitos más repugnantes cometido por muchos miembros de su Iglesia. A este respecto, Abel Arana, en su magnífico blog, recoge un listado por países de casos de violación y pederastia por miembros de la Iglesia católica.
El más sonado caso de pederastia en el seno de la Iglesia ha sido el de Oliver O’Grady, ex sacerdote católico irlandés, que ejerció en California (EE.UU) donde violó y abusó de varias decenas de niños y niñas (incluso de 9 meses) en los años que ejerció (1971-1993) hasta que fue declarado culpable por un tribunal. Él mismo confesó sus abusos en un estremecedor documental titulado “Líbranos del Mal”, dirigido por Amy Berg. Detalla cómo abusaba de los menores y cómo le protegía La Iglesia conocedora de los hechos. Documental íntegro aquí
Si repugnante es lo que confiesa, tanto o más es la actitud que mantiene al confesarlo. En el documental también hablan las víctimas, y más impactante aun, su propio padre que se lamenta y se maldice llorando ante la cámara “por haberle entregado a mi hija Ann en bandeja”; O’Grady abusó de la niña desde los 5 a los 12 años”.
«Las conductas de abuso sexual a menores por parte de clérigos, así como el patrón de conducta encubridor por parte de las autoridades eclesiásticas, contradicen el Evangelio, vulneran la dignidad y los derechos fundamentales de la persona, y cuestionan la naturaleza misma de la misión de la Iglesia en el mundo y el papel de sus autoridades.»( Padre Alberto Athié).
Fue el cardenal Ratzinger, antes de convertirse en Papa, el que modificó la doctrina canónica para entorpecer cualquier investigación sobre sacerdotes acusados de abusos. Y fue el cardenal Ratzinger, después de convertirse en Papa, el que pidió al presidente de Estados Unidos inmunidad legal frente a una demanda en Tejas que le acusa de conspirar para ocultar delitos de abusos a menores.
Qué curioso y revelador: reclama una inmunidad que ya tiene directamente como jefe de Estado. ¿Miedo?. Explicación no pedida, acusación manifiesta.
Sobre este tema de curas pederastas y pedófilos, participantes en las JMJ tienen una visión torticera del asunto. El siguiente vídeo editado por la tetera de Rusell sobre declaraciones de jóvenes católicos es una evidencia.
Ya están aquí. Miles de peregrinos han tomado Madrid con motivo de la visita del Papa para las JMJ, y nada de cierto hay de las bondades que de ellos nos habían contado. Crecidos por el amparo institucional que les privilegia, han tomado sin contemplaciones la ciudad que se las ha entregado sin tráfico para campar a sus anchas.
Ingenuamente creí en un principio que el fantástico despliegue policial en la capital era, si no para detener nada más pisar tierra al encubridor de pederastas, sí al menos para protegernos a los madrileños de las manadas de jóvenes exaltados que ya han apuñalado a una persona, y otro de cuyos miembros ha sido detenido antes de poder atentar contra los detractores de la llegada de Su Santidad. Craso error. Resulta que los miles de policías están para protegerlos a ellos, seguramente de ellos mismos.
Ayer pudimos vivir en Madrid un momento cumbre de la ceremonia del absurdo en la que se ha convertido la venida de Benedicto XVI, el más insólito fenómeno Papanormal de los vividos hasta el momento. Había convocada una manifestación laica en protesta por el coste que supone dicha visita, manifestación conocida y autorizada de antemano así como denostada por Ayuntamiento y Comunidad por “ganas de provocar”.
Como estaba previsto, la multitudinaria manifestación llegó a la Puerta del Sol por la calle Carretas, en cuya confluencia se vio frenada por la policía que impidió a los manifestantes acceder a la plaza por estar esta ocupada por un nutrido grupo de jóvenes papistas que, desafiantes y provocadores, les esperaban al grito de “esa manifestación es ilegal”, “esta plaza es del Papa” y algunos insultos respondidos desde el otro lado. En la acera de enfrente, la pancarta que abría la manifestación rezaba: «De mis impuestos al Papa cero y Estado laico ya», escuchándose proclamas del tipo: «Menos crucifijos y más trabajo fijo», «Menos curas y más cultura» o «Menos viajecitos y mas papeo para los negritos».
Lo indignante es que las fuerzas del orden consintieran una contramanifestación, esta sí, ilegal y con afán provocador, permitiendo a los integristas católicos ocupar el espacio reservado a los legítimos manifestantes, quienes al final, después de dos horas y debido a su mayor número, lograron acceder a Sol, momento en el cual, qué curioso, la policía los desalojó a golpes.
Mientras eso sucedía, ajenos a ello, miles de peregrinos ocupaban las demás calles del centro de la ciudad en lo que dista mucho de parecerse a la manifestación de un sentimiento religioso, más bien, es un grupo de fanáticos que esperan la actuación de su ídolo que, en vez de cantar el tema del verano, cantará misa.
Las hordas católicas se muestran maleducadas, te avasallan a su paso con las banderas que portan sin importarles como y donde te golpean; son ruidosas, molestamente ruidosas, cantando, dando palmas, tocando irritantes instrumentos en cualquier lugar, no importándoles en absoluto molestar, por no comentar los varios escenarios montados en distintos puntos de la ciudad con música enlatada o en directo para entretenerles. También son guarros, muy guarros; las calles están llenas de basura, ensucian a su paso más de lo que las brigadas de limpieza dan abasto, eso que están trabajando en mayor número de lo normal. Comen y beben en la calle, sentados incluso en las aceras dificultando el paso a los peatones, en una especie de botellón católico, prohibido para los demás.
Y lo peor de todo, en contra de la mentira que nos han contado de los beneficios económicos que van a dejar, es que han echado a madrileños y turistas del centro, los que realmente consumen, realizan compras en comercios ahora más vacios, comen, tapean y cenan en restaurantes, los que llenan las múltiples terrazas, ahora semivacías a pesar de la cantidad de gente que llena las calles, por otra parte en no mayor medida de lo que lo están habitualmente.
Para finalizar, estas chicas y chicos no parecen ser en absoluto, según apreciación subjetiva, ni puros, ni castos, ni desde luego, virtuosos –de virtud, no de habilidad-. Sin duda estos pecan contra cualquiera de los mandamientos, pero el sexto, seguro que se lo saltan a la torera , como por otra parte cabía esperar si, como dicen, ellos son parte de la Iglesia.
El Papa está a punto de aterrizar en Madrid. Viene ha hacer proselitismo y tenemos que pagar entrada aunque no queramos escuchar, no nos interese, lo que viene a decirnos. Aun así, qué lo haga el Sumo Pontícife tiene su lógica, pero que la Comunidad de Madrid, vendida al Vaticano, haga proselitismo de la religión católica es el colmo de la desfachatez y desprecio a la Constitución.
La fotografía siguiente es de la fachada de la Conserjería de Educación de la Comunidad de Madrid. Otro fenómeno Papanormal.
Según La Constitución, España es un Estado aconfesional y laico...
Madrid empieza a impregnarse de un tufo irrespirable, y es que la visita de El papa está próxima.
Mientras millones de inocentes están, literalmente, muriéndose de hambre en el Cuerno de África, Benedicto XVI, Obispos, Cardenales y séquito, estos golfos, farsantes, indecentes, manipuladores, sibaritas, vividores, sinvergüenzas, cínicos, impostores, inmorales, canallas, pérfidos, traidores, lujuriosos, pecadores, embaucadores, viciosos, y un largo etc., se atiborrarán en apetitosas y abundantes comilonas en la capital.
Famélicos
El 20 de agosto, los arriba mencionados degustarán en el Palacio Arzobispal de Madrid el siguiente menú:
Aperitivos: aceitunas españolas, tostas de foie, cucharitas de corazón de alcachofa con holandesa y tabla de ibéricos y quesos, acompañados para beber con cerveza, refrescos, zumos naturales y vinos de jerez.
Primer plato: salmorejo cordobés con virutitas de jamón serrano con vino blanco de Rueda.
Segundo plato: solomillo de ternera con compota de cebolla, puré de patata y verduritas salteadas, regado con vino tinto Rioja.
Postre: helado de limón con salsa de bayas de enebro y gelatina de gin tonic, acompañado de un vino dulce Pedro Ximenez.
Por si se quedan con hambre, acompañando a los cafés e infusiones contarán con gominolas de cerveza originarias de Fuenllana, yemas de Santa Teresa, pestiños madrileños, mini rosquillitas y tejas.
Cuando un concepto claro y perfectamente definido no se entiende, hay que insistir machaconamente en él para que sea comprendido y asumido.
Hay que repetir hasta la saciedad que España es un Estado aconfesional y laico, por lo que resulta desde todo punto intolerable que privilegie y financie una confesión religiosa, la Iglesia Católica, que mina las bases sobre las que se asienta dicho Estado, le declara abiertamente la guerra y pretende someterlo. Una Iglesia clasista, homófoba, misógina y nido de pederastas.
La que fuera reserva espiritual de Occidente, hoy es más culta, por tanto más laica. Cada vez menos bodas, bautismos, comuniones, fieles en los templos, alumnos de religión, son fiel reflejo del avance cultural y social de nuestra sociedad a la que ya no amedrenta la Iglesia, cuyo mensaje tiene progresivamente menor calado.
A nivel político e institucional la realidad es otra, como dice el refrán: las cosas de Palacio van despacio.
Así, en los días previos a la patrocinada visita de El Papa a Madrid para las JMJ asistimos a una estremecedora sucesión de fenómenos Papanormales, presagio de la que se avecina.
Los poderes públicos no contentos con promover y financiar la visita del Papa, coartan la legítima libertad del resto de los ciudadanos prohibiendo una manifestación atea –como ya ocurrió en Semana Santa– por considerarla una provocación que podría alterar el orden público. Pero quienes son en este asunto los provocadores? Los que en plena crisis económica, de reducción de gastos públicos, entregan el dinero que quitan de prestaciones sociales para una kermés religiosa, o los que protestan por ello?
Pero van más lejos, la Comunidad de Madrid pide al Gobierno que controle y reprima el Movimiento 15-M –democrático y pacífico- de los indignados, a los que consideran antisistema y violentos con el afán de reventar las Jornadas Mundiales de la Juventud. Mientras los papistas o papaflautas lanzan a Benedicto XVI rollos de papel higiénico comercializados al efecto, quieren a los perroflautas encerrados y si no, apaleados y amordazados.
El Ayuntamiento de Madrid, rendido a Su Santidad (¿?), se da un fenómeno Papanormal inexplicable: ejerce en los ordenadores de las bibliotecas públicas municipales la censura pura y dura, al impedir el acceso a cualquier página relacionada con el Movimiento 15-M: “acceso denegado por política de contenidos. Usted está intentando acceder a contenidos no permitidos”.
Cuando se discute la legitimidad de los indignados para ocupar espacios públicos, la visita de El Papa nos va a proporcionar en este sentido unas grotescas imágenes propias de Carnaval. Sublime va ser la de la ceremonia de la confesión en El Retiro, donde se encuentra la única estatua del mundo dedicada al ángel caído. El parque madrileño va a ser el escenario de una insólita procesión de pecadores en busca de confesión y perdón de sus pecados, lo que conseguirán en los 200 confesionarios de diseño colocados al efecto en el paseo de coches.
Rouco Varela calienta el ambiente y considera que la mayoría de la juventud española presenta “una experiencia religiosa, moral y ética bajo mínimos«. Por otra parte pide a los fieles que recen para que no haga demasiado calor. Como los antiguos brujos de las tribus indias norteamericanas, en ceremonias sagradas rogaban a Manitú por el agua bailando la danza de la lluvia pintarrajeados y adornados con abalorios, pero Rouco con casullas bordadas en oro.
El sindicato UGT ha convocado paros en el Metro de Madrid en plena visita papal por incumplimiento de la subida salarial del convenio colectivo y por pagar pluses de modo arbitrario para reforzar el servicio durante las JMJ.
El obispo de León –quién es este tío para entrometerse en un conflicto laboral- pide a los sindicatos que recapaciten por la muy mala impresión que se dará al mundo y la Comunidad de Madrid, con o sin huelga, va a reforzar el servicio de Metro entre un 40-60% para atender el movimiento de peregrinos. La misma Comunidad de Madrid que acaba de subir el precio del billete de metro y autobús en un 50% (de 1 a 1,5€); la misma que ha reducido el precio del abono turístico para los asistentes a las JMJ de 24 a 4€ el de tres días, y de 50 a 10€ el de una semana, algo sin precedentes y discriminatorio para los madrileños y los verdaderos turistas que nos visitan.
Benedicto XVI, en vez de presentarse en el cuerno de África donde viven una situación de hambre extrema y darnos una lección práctica de su religión, se viene a Madrid a todo lujo. No hay Dios que lo entienda.