Email de una suegra a su nuera

black laptop computerFreddi y Heidi Withers, son una joven pareja británica comprometida. La futura suegra de la chica y madrastra del chico, Carolyn Bourne de 60 años, cultivadora de flores, una buena posición social y una exquisita educación, no está satisfecha de la elección del joven, especialmente deplora los modales, el comportamiento y las pretensiones que demuestra su nuera.

Para hacérselo saber, le envía un email con las normas básicas de educación que debería adoptar su futura nuera. Esta, muy ofendida, se lo hace llegar a sus amigas que lo difunden y está circulando con éxito por la Red.

El texto de dicho email, sí bién es cierto que atufa a clasismo, también es verdad que no le falta parte de razón de ser ciertas las insunuaciones que contiene. Dicde así:

Ya es hora de que alguien te enseñe buenos modales. Obviamente los tuyos brillan por su ausencia y siento pena por ti. Si deseas ser aceptada por la amplia red de la familia Bourne, te sugiero que tomes rápidamente algunas lecciones con expertos (…) Éstos son unos pequeños ejemplos de tu falta de modales:

1.- Cuando eres una invitada en casa ajena, no andas hablando sobre lo que te gusta o no te gusta comer- a menos que seas alérgica a algo. Menos debes reclamar que no te sirvieron la suficiente cantidad de comida. No se comienza a comer antes que los demás. No se toman porciones adicionales sin tener la venia del anfitrión.

2.- Cuando eres una invitada en casa ajena, no te quedas en la cama hasta tarde, sobre todo en casas que se levantan temprano. Esto perturba las normas de la casa.

3.- Nunca debes insultar a una familia de la cual formarás parte en cualquier momento y definitivamente, no en público. Deduzco quisiste hacerlo pasar como una broma, pero la reacción en el bar, más que risas, generó pánico.

4.- Debes entregarme una carta escrita a mano. Nunca me has escrito para darme las gracias por todas las veces que te has quedado a dormir acá.

5.- Regularmente, te gusta llamar la atención. Tal vez debas preguntarse por qué.

6.- Nadie se casa en un castillo, a menos que viva en uno. Es imprudente tener estos aires de celebridad. Entiendo que tus padres no son capaces de contribuir en gran medida con los gastos de su boda. (No hay nada malo en ello, aunque la convención haría suponer que podrían haber ahorrado para el matrimonio de su hija) Si este es el caso, sería más propio de una dama elegante, bajar su mirada y tener una boda modesta como corresponde a la gente de sus ingresos”.