La cateta y torticera alcaldesa madrileña, Ana Botella, que está donde está sin méritos ni votos, siguiendo con su afán de convertir Madrid en la capital mundial del disparate, obliga a los músicos que quieran tocar en la calle a pasar un casting de «calidad» -sin bases, ni criterios, ni evaluadores conocidos- para conseguir con ello el pertinente permiso municipal.
La Potato Omeletta Band se presenta al casting de músicos callejeros. Geniales.
Gratis o por una moneda, puedes disfrutar en la calle de un espectáculo así:
Por ningún voto, puedes sufrir a una gilipollas de alcaldesa.

Cualquier músico, si quiere, puede hacer ruido. Una mema con la cabeza llena de ruidos jamás será capaz de emitir una melodía.