Cospedal quita la ayuda a un niño de 7 años con parálisis cerebral

El Gobierno de Castilla-La Mancha, presidido por Cospedal, ha retirado la prestación económica (440€) a un niño de 7 años con parálisis cerebral severa y que necesita ayuda para todas las tareas diarias (Fuente).

Aborto, no. Condenar a malvivir o a morir sin dignidad a un nacido con paralísis cerebral, sí. Ayudar a un niño absolutamente dependiente con 400 cochinos y miserables euros, no. Subir un 190% el presupuesto para sus altos cargos, sí.

Así es la repugnante moral de Cospedal, puro nazismo.

Turista arrestado en Alemania por un «Heil Hitler»

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Como otros muchos, un imbécil, saluda a lo nazi al grito de «Heil Hitler» en la escalinata del Reichstag, el Parlamento alemán en Berlín, para ser fotografiado, sin darse cuenta que está en un país con memoria y mucha dignidad. Por tal estupidez fue inmediatamente esposado y detenido y, gracias a ser turista -canadiense-, la cosa se saldó con unas horas de arresto, multa y la requisa de la tarjeta de memoria de la cámara fotográfica.

Ese gesto o cualquier otro que pueda identificarse con la ideología nazi, así como la exhibición de simbología del nazismo y no digamos, hacer apología del mismo, está prohido en Alemania, siendo considerado un delito con pena de cárcel.

Igualito que en España. Aunque prohibido, se puede comprar y exhibir todo tipo de simbología y merchandising de Franco y la dictadura sin consecuencias para quién lo hace; se toleran las manifestaciones y concentraciones en memoria del dictador amparadas por la Iglesia, en las que se hace apología del antiguo régimen con la policía protegiéndo tales actos; se conmemora anualmente la muerte de Franco y se celebran misas en su memoria que acaban en manifestaciones públicas de exaltación fascista. Se pueden negar las atrocidades de la dictadura, justificar su existencia y la Guerra Cívil impunemente, y proclamarlo en TV incluso por la propia familia del golpista asesino.

En definitiva, qué vergüenza de España y qué envidia de Alemania.

Apología franquista en la Basílica de los Jerónimos

Todavía «El Dictador» o el espíritu de Franco

Cartuchos Tinta