La Floristería Grèvol Valls (Tarragona) ha sido denunciada por La Asociación Animalista Libera!, por regalar un pollito vivo dentro de un envase de plástico con la compra de una lata de cerveza.

Los polluelos están al sol, sin ninguna protección y sin comida ni agua, presentan malas condiciones de salud, falta de plumas y no tienen espacio suficiente para moverse lo que les provoca un grave sufrimiento tanto físico como psicológico.
Este tipo de prácticas vulneran el Artículo 5 del Decreto Legislativo 2/2008, de 15 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de protección de los animales que prohíbe expresamente mantener a los animales en instalaciones indebidas desde el punto de vista higiénico-sanitario, de bienestar y de seguridad, no facilitarles la alimentación suficiente, comerciar con ellos en esas condiciones o exhibirlos de manera ambulante como reclamo, entre otras cosas.
No sé qué hace una floristería vendiendo cerveza, quizás por eso estos energúmenos no tienen claro el concepto cerveza-tapa.