Ahora saco el pañuelo y lloro

Rubén Ibáñez, diputado de las Corts Valencianes por el PP, durante un debate en relación al hambre infantil en su comunidad comentó «ahora saco el pañuelo y lloro».

Sujeto éste que, siendo firme partidario de restringir los presupuestos sociales en su comunidad, no dudaba en solicitar dinero público para reparar su bonito y caro BMW.

Fuente: http://www.eldiario.es/cv/diputado-PP-hambre-infantil-panuelo_0_336317162.html

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Un político del PP

Cualquier político puede prometer construir un puente donde no hay río, pero sólo un político del PP, además de prometerlo, puede construirlo, encargar los planos a Calatrava, perder millones en sobrecostes, llevarse unos cuantos millones más en comisiones B, conseguir que el resultado final sea un puente que se cae a trozos y aún así exclamar orgulloso que su gestión ha sido perfecta y que la culpa de todo es de Pablo Iglesias por ser de la ETA.

Y sólo un tonto, muy tonto, puede quedarse con la última frase, alarmarse, y seguir votando al PP por si las moscas.

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Viñeta de humor. Via Twitter @LateMotivCero

Y es que la estrategia de hacer pasar todo por ETA ya la han sufrido Zapatero, el 11M, la Plataforma de afectados por la Hipoteca, el 15M…

Francisco Granados, un ladrón español

Francisco Granados, está en prisión como acusado de siete delitos de corrupción y uno de pertenencia a organización criminal.

Francisco Granados, ya le conocían en su pueblo, del que fue alcalde.

Francisco Granados, uno más entre muchos. Si gobernando el PP, con la censura que ejercen sobre los medios de comunicación, el control que tienen sobre el Parlamento y la Justicia, les están estallando casos de corrupción día sí y día también, ¿qué no estará oculto?

Definitivamente, sí: Estamos gobernados por psicópatas.

El PP se disuelve

Como si se tratara de ETA, este cómico video. El PP se disuelve.

Sobre corrupción

En el interesante aunque denso libro Cisnes Salvajes, se narran la historia de tres generaciones de mujeres chinas y la época histórica que a cada una le tocó vivir: La China Imperial, la China de Mao y la China actual.

Recién llegados los comunistas al poder, la corrupción estaba institucionalizada. Mao y el Partido Comunista tomaron las medidas que en un pasaje del libro se relatan y a continuación transcribo:

Cisnes Salvajes

Poco después de subir al poder, los comunistas hubieron de enfrentarse a una crisis. Habían logrado obtener el apoyo de millones de personas a base de prometer limpieza en su gobierno, pero algunos funcionarios habían comenzado a aceptar sobornos o a conceder privilegios a sus familias y amigos. Otros celebraban extravagantes banquetes, lo que en China constituye no sólo una de las aficiones tradicionales —casi un vicio— sino también un modo de entretener y alardear simultáneamente.

Todo ello, claro está, a cuenta y en nombre del Estado en un momento en el que el Gobierno se encontraba extremadamente escaso de dinero, ya que intentaba reconstruir su destrozada economía y al mismo tiempo librar en Corea una guerra que estaba devorando aproximadamente el cincuenta por ciento de su presupuesto. Algunos funcionarios comenzaron a malversar a gran escala. El régimen empezó a inquietarse: sentía que se estaban erosionando tanto los sentimientos de buena voluntad que lo habían arrastrado al poder como la disciplina y dedicación que habían asegurado su éxito.

A finales de 1951, decidió lanzar un movimiento contra la corrupción, el derroche y la burocracia. Se denominó Campaña de los Tres Anti. El Gobierno ejecutó a algunos oficiales corruptos, encarceló a otros varios y despidió a muchos más. Incluso algunos veteranos del Ejército comunista que se habían visto implicados en malversaciones y desfalcos a gran escala fueron ejecutados como ejemplo.

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