PP-pipí, PP-popó, el circo electoral está en plena función y para Rajoy, uno de sus payasos protagonistas sin puta gracia, va dirigida esta chirigota, que no por ser en clave de humor deja de tener razón en lo que canta.
PP-pipí, PP-popó, el circo electoral está en plena función y para Rajoy, uno de sus payasos protagonistas sin puta gracia, va dirigida esta chirigota, que no por ser en clave de humor deja de tener razón en lo que canta.