Jeringuillas infectadas de VIH como antirrobo en una valla

Muro con sangre. VIH Positivo. No pasar”. Este es el cartel intimidatorio que ha colocado una doctora en medicina brasileña en la valla de seguridad de su casa harta de sufrir robos.

En vez de una valla electrificada o coronada con alambre de espino habitual en otras propiedades, esta doctora ha optado por una solución distinta: colocar como remate de la verja que protege su casa unas jeringuillas rellenas de agua y sangre infectada con el virus VIH.

Si otro ladrón se atreve a entrar en su casa, se podrá llevar el botín y el SIDA como recuerdo. Utilizar una jeringuilla infectada como arma de ataque por delincuentes no es algo nuevo, sí lo es que esas mismas jeringas se utilicen como arma de defensa contra ellos.

Robert Mugabe, presidente de Zimbabwe, y los zimbabuenses

Zimbabwe, antigua Rodesia, colonia británica desde 1911 hasta su independencia en 1980 gracias al actual presidente del país, Robert Mugabe. Desde entonces, ha pasado de ser el país más rico de África a con la tasa más baja de desnutrición infantil, a uno de los países más pobres del  mundo, amenazado por hambruna generalizada causante de la muerte de 12.000 niños al año, situación agravada por un alarmante déficit sanitario de medios materiales y humanos. La esperanza de vida es de 39 años y el 29% de la población adulta está infectada de SIDA.

A pesar de la extraordinaria riqueza natural de Zimbabwe (8 parques nacionales, tabaco, maíz, café, cítricos todo tipo de verduras; minas de diamantes, carbón, cromo -de las más importantes del mundo-, níquel, cobre, oro -6º mundial-, platino y litio), la situación económica es de ruina total, endeudado y castigado con una hiperinflación de entre 100.000-150.000% causante de la desaparición práctica de su moneda, el dólar zimbabuense, en favor del trueque, los Rands sudafricanos y el dólar americano (se llegó a imprimir un billete de 1000 millones de dólares; el sueldo medio es de 20 millones de dólares de Zimbabwe, un café cuesta 12 millones y un periódico 10).

Robert Mugabe, católico con el apoyo de la Iglesia, clasista, autoritario, soberbio, denunciado por violación de los derechos humanos por EE.UU y la Unión Europea, es el responsable del desastre en Zimbabwe y la penosa situación de los zimbabuenses, muy distinta a la suya.

Fuente: Grupo Neva.es