
Ni Batman, ni Superman, ni Jesús. Un superhéroe de verdad, no de ficción como los anteriores, es Omid Abbasi, bombero de Teherán -Irán-.
El pasado martes acudió a sofocar un incendio en un edificio de la capital iraní, en el que habían quedado atrapados dos niños y su madre. La mujer y uno de sus hijos lograron escapar; la otra hija, de 9 años, quedó colgando de una ventana a punto de precipitarse al vacío. El bombero rescató a la niña a la que puso su máscara de oxígeno. Le salvó la vida a costa de la suya. Posteriormente, sufrió una muerte cerebral.
Sus órganos salvaron la vida de cuatro personas más. Un superhéroe de verdad.

