El mejor Blog de Humor

Con el mejor blog de humor no estoy haciendo un ejercicio de autobombo refiriéndome a este Acojonante blog. Merefiero a un blog absolutamente serio, transcendente, que he conocido por recomendación: «Católicos contra la Ciencia», página especializada en destruir las patrañas científicas y ateas.

Ni la mejor página de vídeos chistosos provoca las carcajadas que los artículos que escribe Mártir piadoso (y taurino), el autor de semejante disparate.

Como muestra voy ha hacer referencia a dos de ellos, merecedores de formar parte de la mejor antología del humor.

Los homosexuales son los responsables del calentamiento global

culpables

Así lo denuncia, argumenta y demuestra el autor, y tiene su lógica. Resulta que la homosexualidad es una horrenda enfermedad demoniaca que los judíos se han encargado de expandir y, hoy en día, no existe una Santa Inquisición que se encargue de cortar la epidemia; como todos los homosexuales van al infierno, la consecuencia lógica es que el infierno comienza a generar más calor porque quema más pecadores, y como se encuentra abajo de la Tierra (que es plana), nuestro planeta se calienta como una sartén. Luego salen los demonios del infierno y empiezan a mover los mares con sus trinches, dando lugar a lo que conocemos como «Fenómeno del Niño».

La prueba definitiva la aporta con el siguiente argumento: ¿Nunca notaron que en la Edad Media NO EXISTÍA el cambio climático? ¡Las pruebas son contundentes! Todo fue gracias a la Santísima Inquisición, que purificó el pecado y salvó la Tierra.

Cuando pareis de descojonaros, seguid leyendo otra genialidad de católicos contra la ciencia.

La Batería es un instrumento satánico

bateria

Este es un postulado menos original pero merece la pena seguir su argumentación.

La música en general está plagada de la influencia del demonio (el máximo exponente es el heavy metal) y muchos instrumentos son diabólicos. La batería es uno de ellos. El origen de este instrumento se encuentra en el tambor, en África, tierra de Satanás, y su efectividad para invocar al demonio se extendió a paises de Oriente, también satánicos, como China o Japón, donde la batería evolucionó hasta el GONG, instrumento cuyo nombre esconde el número de la bestia: se da la vuelta a la última «G», se combinan la «o» con la «n» del centro y… ¡TACHÁN!…666 es el resultado.

gong

De la unión del tambor con el GONG nace la batería, que se toca con baquetas, claros símbolos fálicos que aluden al homosexualismo para ofender al Señor. Los bateristas cuando tocan son poseídos por Satanás. Además golpean violentamente el instrumento porque se imaginan que están apaleando al niño Dios. Y lo peor no es eso, pues expertos de la Luchadora Organización Contra Ateos y Sodomitas (L.O.C.A.S) descubieron que los golpes de batería representan a los pasos de Satanás. Así que cuando los bateristas empiezan a tocar rápidamente, lo hacen porque quieren que Satanás camine de prisa por la Tierra aplastando a los católicos y a nuestra Santa Iglesia.

Termina, otra vez, con un argumento irrefutable, demoledor: No existen imágenes de Jesús tocando la batería, si Él nunca la tocó es porque supo que era diabólica.

Estos son sólo dos ejemplos de los que está lleno católicos contra la ciencia. ¿Es o no el mejor blog de humor?.

Humor. 53 formas de molestar al prójimo

Woman in Gray Tank Top

1. Contesta a todo lo que digan con “Eso es lo que tú piensas…”

2. No añadas ninguna inflexión al final de tus frases, produce silencios raros dando la impresión de que dirás algo más en cualquier momento.

3. Repite siempre lo que diga cualquiera como una pregunta.

4. Repite lo siguiente una docena de veces durante una conversación: “¿Oyes eso?”, “¿Qué?”, “No importa, ya ha parado.”

5. Pregunta a la gente de qué sexo son.

6. Cuando alguien te pregunte “¿Qué hora es?” responde siempre: “Las cuatro y tres”.

7. Siéntate en tu jardín apuntando con un secador de pelo a los coches que pasan para ver si frenan.

8. Mordisquea las lapiceras que te hayan prestado.

9. Ve a un recital de poesia y pregunta en cada poema por qué no rima.

10. Haz preguntas misteriosas a tus compañeros de trabajo y apunta sus respuestas en un bloc de notas.
Murmura algo sobre “perfiles psicológicos“.
11. Aplasta de un golpe los sobrecitos de ketchup.

12. Termina todas tus frases con las palabras “como dice la profecía“.

13. Señaliza el final de una conversación tapándote las orejas con las manos.

14. Di números aleatorios mientras alguien esta contando.

15. Canta la sintonía del show de televisión Batman tan fuerte como puedas, una vez y otra, y otra…

16. Escribe el sorprendente final de una novela en su primera página.

17. Cuando alguien comience a contar un chiste, según diga la primera frase, échate a reír mientras gritas “¡Qué bueeeeeeno!”

18. Añade datos inútiles e irrelevantes que alarguen las historias.

19. Comienza todas tus frases con “Ohh la la!”

20. Paga tu cena en céntimos.

21. En los villancicos de Navidad, canta “Jingle bells, Batman smells” hasta que no puedas más.

22. Informa a los demás de que ellos sólo existen en tu imaginación.

23. “Olvida” el final de un chiste largo, pero asegura al oyente que “era buenísimo”.

24. Tararea deliberadamente canciones pegadizas para tus colegas, como “Feliz Navidad”,”Sugar” o “Macarena”.

25. Inventa jerga informática sin sentido en conversaciones y averigua cómo se las apaña la gente para evitar aparentar ser un ignorante.

26. Narra todo lo que hace una persona acción por acción con la voz nasal de Howard Cossell.

27. Di “O.que., eres gay” a cualquier cosa que diga alguien.

28. En una conversación, mira por la ventana y di “Espera, vuelve a empezar. No estaba prestando atención”.

29. Cuando hables a alguien, mira a un punto situado 5 centímetros a su derecha.

30. Cuando estés cerca de alguien de “clase alta” pregúntale “Perdone, ¿tengo un moco colgando? Creía que me lo había quitado.”

31. Llama al trabajo y diles que tienes algo mejor que hacer hoy.

32. Insiste en que cosas completamente ridículas son verdad, como que Clinton es todavía presidente.

33. Insiste en que Celine Dion es mejor que los Beatles.

34. Cada vez que alguien diga algo, suelta una carcajada, como si hubieran contado un chiste muy bueno.

35. Ve a casa de la gente, entra directamente al frigorífico sin decir hola, y zámpate su comida.

36. Ponte una gorra y repite “¡Qué passa tronco!” sin cesar.

37. Saca fotos de la gente que va por la calle y sal corriendo.

38. Ve hacia alguien que esté comiendo. Ponte a mirarlo fijamente hasta que se de cuenta. Continúa haciéndolo hasta que te pregunte qué estás haciendo. Responde “He estado viéndote comer los últimos 30 segundos… ¡Que raro eres!” Vete del restaurante.

39. Llama a la operadora. Cuando te pregunten “¿Puedo ayudarle?” responde “No
gracias, sólo estaba ojeando”.

40. Cuando estés en una conversación, di aleatoriamente “Hola”, “Buenos días señor ¿cómo ha pasado la noche?” o “Que tenga un buen día, gracias”.

41. Dirígete a extraños al azar insistiendo que eres un familiar suyo.

42. Vístete como un “rico de clase alta” y lava cristales en los semáforos de calles al azar. Pide un euro educadamente con acento castellano.

43. LLama al 911 y respira pesadamente.

44. Siempre que alguien diga algo, pregúntale qué significa la palabra más sencilla de las que ha dicho. Cuando lo explique, pregúntale qué significa la palabra más sencilla de su explicación. Repítelo durante toda la conversación.

45. Abre tu mochila o maletín constantemente y pregunta “¿Tenéis suficiente aire ahí dentro?“

46. Ponte azúcar en el pelo, siéntate cerca de un desconocido, y rascate la cabeza como un poseso.

47. Camina con una espada y un escudo de plástico, y dile a los desconocidos: “Debo vengar la muerte de mi padre.”

48. Cada vez que alguien empiece un refrán, acábalo diciendo: “¡Patada en los huevos!“
(Por ejemplo: “A quien madruga…¡Patada en los huevos!”).

49. Entra en el centro comercial en formación de comando militar, y cuando veas un segurata, grita: “NOS HAN DESCUBIERTO, ¡¡¡RETIRADA!!!”

50. Empieza las frases diciendo: “Mirusté” y habla sin mover el labio superior.

51. En la panadería, cada vez que entre un nuevo cliente y pregunte quién es el último, le respondes “Usted”.

52. Junta bien fuerte todas las piezas planas de Lego

53. Cuando te pregunten “¿tienes hora?” responde “sí” y te vas.

Visto en Lady Mosca.

Regalar libros, una mala costumbre

Hoy a muchos de vosotros puede que os hayan regalado algún libro. Mal, muy mal. Una fea y mala costumbre. En el blog Un libro al día, nos da las diez razones para no regalar libros. Con humor y mucha ironía, estas son:

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  1. Ocupan sitio, mucho sitio, demasiado sitio, porque una vez que te compras (o te regalan) un libro te entra la obligación de acompañarlo con otros, y ya sabemos que hoy en día no hay quien pueda permitirse tener una biblioteca. Cuando alguien te regala un libro, sientes, inevitable e inconscientemente, que eres pobre, que tu casa es pequeña y que deberías hacer más ejercicio (esto no está relacionado, pero también lo sientes, por alguna razón).
  2. Exigen tiempo. Si le regalas a un libro a alguien, en realidad, aunque no lo sepas, estás insinuando que le sobra el tiempo, que es un ocioso, un vago, un diletante. Que es, en una palabra, un desgarramantas.
  3. Son caros. No tan caros como los juegos de Xbox pero poco les falta. Una novedad puede costarte 18€-20€. ¿Tú sabes la de regalos más pequeños y resultones que puedes comprar con ese dinero en un todo-a-un-euro-24-horas? ¿Por qué quedar bien con una persona, cuando puedes salir del paso con cinco?
  4. Contienen ideas raras. Y si lees, llegará un momento en que no podrás saber qué ideas son tuyas y cuáles son de los libros, qué es realidad y qué es ficción. Mira lo que les pasó a don Quijote y a Madame Bovary (por cierto, ¿don Quijote y Madame Bovary son reales?). Jack el destripador leía mucho, yo no quiero decir nada…
  5. No tienen botones ni luces. Sobre todo si tus regalados son niños, ni se te ocurra comprarles un libro. No hacen ruido, no tienen luces de colores, no se mueven solos… Y lo peor de todo, no tienen botones que se puedan apretar fuerte fuerte hasta romperlos. ¿Ereaders? ¿Erredequé?
  6. No hay quien acierte. Sí, tu prima la de Amoroto pondrá cara de sorpresa e ilusión cuando abra su paquete y se encuentre con las obras completas de Clarice Lispector, pero cuando llegue a casa y empiece a hojearlas, se quedará con la idea de que eres un pervertido, un disléxico, o las dos cosas juntas. ¿Por qué no regalar cosas que le gustan a todo el mundo? ¿Como una cabra? Perdón, ¿una barca?
  7. Te pueden dejar ciego. No hay nada que canse más la vista que los libros, si exceptuamos los ordenadores, la televisión, las videoconsolas y el aire acondicionado. Y mirar mucho tiempo fijamente al sol. Nada. Yo mismo tengo que llevar gafas por culpa de los libros. No, no, no, eso otro es una leyenda urbana. Es por los libros.
  8. Son feos. Bueno, los hay bonitos, pero el 99% de los que se publican son feos. Rectangulares, seriotes, ladrilláceos. Y ya si los abres, ni te cuento: todo en blanco y negro, sin dibujitos… que no pegan con nada…
  9. Los escribe gente rara y que, por lo general, no sale en la tele. Consejo suplementario: si vas a regalar un libro, si no te queda más remedio que regalar un libro, asegúrate de que esté escrito por alguien que sale en la tele. Son los únicos que merecen la pena.
  10. Hacen pensar. Esta es la razón final, la definitiva, la peor de todas. Cuando le regalas un libro a alguien (parafraseando a Cortázar), no le estás regalando un libro: le estás haciendo una putada. Porque en ese libro se hablará de cosas; de cosas en las que, a lo mejor, no habrá pensado nunca antes. Y eso es algo terrible: le entrarán dolores de cabeza y perderá la ilusión por la vida. Si regalas un libro a una persona, no te extrañe verle después caminando por el parque vestido de negro y hablando con las abubillas. Y será culpa tuya.