Integrado en lo que se conoce como conflicto de los Balcanes, es conocida la guerra entre serbios y kosovares (Albano-Kosovares) entre 1999 y 2000, iniciada por Serbia con Milosevic al frente -como el carnicero de los Balcanes se le conocía- al suprimir la autonomía de la región Serbia de Kosovo, de mayoría albanesa. Estalla una guerra que conmovió al mundo.

Hoy revela El País una atrocidad, enmarcada en pleno conflicto, que pone los pelos de punta: Kosovo mantenía granjas de «engorde» de prisioneros serbios para traficar con sus órganos.
Lo que a continuación sigue es el principio de un informe realizado por el ex magistrado suizo y actual parlamentario del Consejo de Europa Dick Marty, hecho público este jueves en París, que relata el horror vivido en esta tierra balcánica en 1999 y 2000, en medio de la guerra entre serbios y albano-kosovares, el caos y las bandas mafiosas reorganizadas como grupos militares unidos por clanes:
A algunos prisioneros serbios, los soldados kosovares de la UCK (Ejército de liberación de Kosovo), los retenían en granjas, en fábricas vacías de Kosovo o de Albania, en casas apartadas; les trataban mediadamente bien: les dejaban dormir, les daban de comer y les permitían descansar. Después, cuando los médicos de las clínicas estaban preparados y la venta apalabraba, los soldados trasladaban a los prisioneros al centro de Albania y les pegaban un tiro en la cabeza. Luego, sus cadáveres eran despojados de los riñones y vendidos al extranjero.
Macabro, terrible, horroroso, espeluznante, sin adjetivos se queda uno ante esta realidad. El informe implica a uno de los cabecillas del UCK, Hashim Thaci, recién reelegido presidente de Kosovo. Independiente desde 2008, todo el mundo conocía semejantes barbaridades y todos callan.
Marty denunció la impunidad de la que han gozado los autores de todas estas prácticas, producto de la ley del silencio que impera en Kosovo y de la poca voluntad política internacional para que se juzgue a los culpables, ya que, a su juicio, las grandes potencias conocían la existencia de estas atrocidades.
Fuente: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Kosovo/engordo/presos/serbios/traficar/rinones/elpepuint/20101216elpepuint_16/Tes