Ingerir alcohol vía vaginal y anal

14032011_073815Ingerir alcohol por otras vías distintas a la normal, bebido, parece que tiene efectos más intensos, rápidos y, también, peligrosos. Así se puso de moda el denominado eyeballing, esto es, echarse el alcohol en los ojos. Ahora se impone entre algunos jóvenes el denominado «tampavodka» o «tampax on the rock», esto es, empapar un tampón en vodka o cualquiera otra bebida alcohólica e introducírselo por la vagina o el ano, según el sexo del bebedor.

Parece ser que así se consigue la embriaguez más rápida e intensamente al incorporarse directamente el alcohol a la sangre sin pasar por el filtro del hígado. Otra ventaja es que así se elimina el mal aliento que delata al borracho.

El «Chilly Willy» es otra forma novedosa de experimentar otras sensaciones al beber tequila: se dividen sus ingredientes y se toma el limón por los ojos, la sal por la nariz y el tequila por la boca.

Candado en la vagina

heart, love, romanceLa policía india ha detenido a un hombre por crueldad y por haber causado lesiones corporales graves de manera voluntaria,  por poner un cinturón de castidad a su esposa pero… sin cinturón. Directamente un candado en la vagina.

Sohanlal Chauhan, un mecánico de 43 años, para evitar posibles infidelidades de su mujer, Sita Chauhan, de 38 años, hace cuatro años le perforó dos orificios en la vagina por los cuales insertaba un candado que cerraba por las mañanas al irse a trabajar, llevándo consigo la llave, y abría por las noches al llegar a casa.

El caso se conoció al ingresar la portadora de tan curioso piercing en el hospital tras un intento de suicidio. Casada con semejante salvaje desde los 16 años, la mujer también ha denunciado maltratos a su hija mayor.

Camarones en la vagina

Los camarones son unos crustáceos marinos, similares a las gambas pero mucho más pequeños. Excelente bocado son las tortillas de camarones.

La increíble siguiente historia, real o leyenda urbana, cuenta la pasión y muerte de una mujer con multitud de crías de camarón en su vagina.

Susan DeLucci, de 22 años, compró en una pescadería una langosta viva, no se sabe si para darse un festín o para usarla como lo hizo y que, al fin, le causó la muerte. El caso es que esta chica, sola y tranquila en su casa, mientras visionaba una película porno, cogió la langosta y a modo de consolador se introdujo la cola del crustáceo en la vagina; para mayor placer, acercaba un mechero a la cara de la langosta lo que producía que esta, aterrorizada, moviera violentamente la cola.

Se supone que satisfecha, Susan se acostó despertándose de madrugada con enormes y dolorosas ganas de orinar; una vez en el baño, entre fuertes dolores y un olor nauseabundo, DeLucci expulsaba de su vagina algo asqueroso que sólo pudo comprobar cuando se levantó y observó como en la taza del water, entre un líquido fangoso, montones de camarones flotaban y saltaban.langosta

Horrorizada ante la visión, Susan sufrió un desmayo con tan mala suerte que, al caerse, murió al romperse la cabeza contra el baño primero y contra el suelo después. Así la encontró la policía, avisada por los vecinos alertados por los gritos que la pobre chica profirió tras el parto del camarón.

La langosta que Susan usó como juguete sexual y que fue encontrada en la basura con restos de ADN y vello púbico, había ingerido huevos de camarón que, al ser torturada para proporcionar placer sexual, expulsó en su vagina. Ahí, los huevos encontraron el entorno ideal para su rápido desarrollo con el desenlace conocido.

Fuente