Inútil es lo mejor que se dijo de Zapatero. Ahora gobierna Rajoy, el mismo que perdió las dos elecciones que se enfrentó al expresidente, lo que supone, además de una evidencia, todo un síntoma, un mal síntoma.
Mes y medio de acción de gobierno han sido suficientes para corroborar los malos presagios, todo un récord. Nunca antes ningún Gobierno había quedado tan mal retratado en tan poco tiempo. Luís de Guindos, Ministro de Economía; el responsable de Lehman Brothers en España y Portugal cuando este quebró. Pedro Morenés, Ministro de Defensa, ligado a la Industria armamentística. Soraya Sáez de Santamaría, Videpresidenta y Portavoz del Gobierno, imitando a Lisa Simpson para justificar lo injustificable.
Pero si hay un personaje que emerge con fuerza en este circo de los despropósitos, ese es el Ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert. Estábamos equivocados al creer que Esperanza Aguirre en el tiempo que ocupó el mismo ministerio en época de Aznar, confundiendo al Nobel de literatura José Saramago con una tal Sara Mago, o desconociendo quién es Santiago Segura, había alcanzado el lugar más alto en la lista de impresentables.

Wert se equivoca más que habla. En pocos días ha realizado tres argumentaciones falsas para justificar otras tantas medidas tomadas. El pasado miércoles, para defender la supresión de la asignatura Educación para la Ciudadanía por «dogmática» e inconveniente, cita unos párrafos sobre socialismo y capitalismo que supuestamente aparecen en los libros de texto de la materia. Se equivoca o miente deliberadamente; las citas que utiliza las saca de un libro (Educación para la Ciudadanía. Democracia, capitalismo y Estado de derecho) nunca utilizado en la asignatura ni escrito con ese fin.
Horas después, referente a la sentencia que obliga a la empresa Odyssey a devolver a España el tesoro rescatado por esta de un galeón español hundido, el ministro confunde al Tribunal de Apelación de Atlanta, autor del auto, con el Tribunal Supremo de EE.UU.
Al día siguiente, en la Comisión de Cultura del Congreso, en su apología de las corridas de toros, Wert anunció que el Ministerio «participará activamente en las iniciativas nacionales e internacionales» que se emprendan para considerar a la tauromaquia patrimonio inmaterial de la Humanidad, lo mismo que pretende Francia ante la UNESCO según el ministro y desmentido por el Ministerio de Cultura francés. Otra torpeza, o mentira interesada del personaje.