El pasado martes un seísmo de 6,3 grados en la escala de ritcher sacudió la ciudad de Christchurch, la segunda mayor del país en el distrito de Canterbury, al sur de Nueva Zelanda.
El temblor se produjo poco después del medio día a 5 kilómetros del centro de la ciudad y a 4 kilómetros de profundidad y fue seguido de una réplica de 4,5 grados, 15 minutos más tarde, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. «Christchurh es una zona de desastre total», declaró el primer ministro neozelandés, John Key.
Edificios derrumbados, ingentes daños materiales, miles de afectados, cientos de heridos y desaparecidos y, lo que es peor, 98 muertos hasta el momento, cifra que desgraciadamente aumentará con el paso del tiempo.
Vídeo: Terremoto en Nueva Zelanda