Madres que soportaron un terremoto

El relato que a continuación se expone es un suceso real sacado del libro Nacer mujer en China, de Xinran Xue (cuya traducción es «con mucho gusto»), de muy recomendable lectura.

mujer en ChinaLa autora, presentadora de un programa radiofónico en 1989, recibe una carta denunciando el hecho acaecido en una aldea, según el cual un anciano ha secuestrado a una niña obligándola a casarse con él y, ante el miedo a que escape, la mantiene encadenada. Esta es sólo una de las cientos de historias y testimonios que recibe en la emisora dando cuenta de la desconocida y cruda realidad de las mujeres en China.

El libro nace de una selección de esos testimonios. Testimonios según los cuales no sólo conoceremos el lugar y el papel que la mujer ocupa y desempeña, sino que, sútilmente, sabremos algo más sobre la China de Mao y la China comunista/capitalista actual.

En el capítulo 5 que da título a este post, madres que soportaron un terremoto, la periodista se desplaza a la ciudad industrial de Tangshan, que había sido reconstruida tras su total destrucción durante el colosal terremoto del 28 de julio de 1976, en el que perdieron la vida trescientas mil personas. Se entera de la existencia de un orfanato cercano fundado y dirigido por madres que habían perdido a sus hijos durante el terremoto. Me contaron que lo financiaban con el dinero de la indemnización que habían recibido. Era un orfanato sin funcionarios, algunos lo llamaban «una familia sin hombres». Allí vivían unas cuantas madres dedicadas en cuerpo y alma del cuidado de varias docenas de niños.

Terremoto en Nueva Zelanda. Vídeo

El pasado martes un seísmo de 6,3 grados en la escala de ritcher sacudió la ciudad de Christchurch, la segunda mayor del país en el distrito de Canterbury, al sur de Nueva Zelanda.

El temblor se produjo poco después del medio día a 5 kilómetros del centro de la ciudad y a 4 kilómetros de profundidad y fue seguido de una réplica de 4,5 grados, 15 minutos más tarde, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. «Christchurh es una zona de desastre total», declaró el primer ministro neozelandés, John Key.

Edificios derrumbados, ingentes daños materiales, miles de afectados, cientos de heridos y desaparecidos y, lo que es peor, 98 muertos hasta el momento, cifra que desgraciadamente aumentará con el paso del tiempo.

Vídeo: Terremoto en Nueva Zelanda