
El conccejal del PP en Lanzarote, Roger Deign, ha declarado que, en caso de que se produjera un vertido de crudo durante las prospecciones que Repsol tiene previsto realizar frente a las costas canarias, se daría trabajo de limpieza a un 30% de la población sin empleo, lo que dejaría las playas más limpias de lo que están actualmente.
Luego se quejan de que nos alegramos del mal ajeno. Si este imbécil tuviera un derrame cerebral, daría trabajo al personal sanitario y, con suerte, al funerario. Y la política no estaría tan podrida como está con sujetos así.