Cualquier político puede prometer construir un puente donde no hay río, pero sólo un político del PP, además de prometerlo, puede construirlo, encargar los planos a Calatrava, perder millones en sobrecostes, llevarse unos cuantos millones más en comisiones B, conseguir que el resultado final sea un puente que se cae a trozos y aún así exclamar orgulloso que su gestión ha sido perfecta y que la culpa de todo es de Pablo Iglesias por ser de la ETA.
Y sólo un tonto, muy tonto, puede quedarse con la última frase, alarmarse, y seguir votando al PP por si las moscas.

Y es que la estrategia de hacer pasar todo por ETA ya la han sufrido Zapatero, el 11M, la Plataforma de afectados por la Hipoteca, el 15M…