Tippi Degré: la verdadera Mowgli de la selva

Tippi Degré, nacida en Namibia e hija de los franceses Sylvie Robert y Alain Degri, fotógrafos de la vida salvaje en África, vivió en el país africano hasta los diez años de edad, cuando regresan a Francia sus padres para separarse.

Tippi es conocida como la verdadera Mowgli de la selva por la íntima e increíble relación que estableció con animales de toda especie. Tuvo la selva como patio de recreo; leopardos y elefantes como mascotas; y como maestros y amigos a los miembros de las tribus de los Bosquimanos y los Himba.

La adaptación a la vida de la ciudad fue dificilísima. Añoraba a los animales y la agobiaba la estrechez de las calles que le impedían ver el cielo. Se publicó un libro sobre su vida: “Tippi en Africa“. Regresó a Africa para hacer seis documentales de naturaleza para el Discovery Channel. Ahora estudia cine en La Sorbona (Fuente).

Fotos de Tippi en África

Vídeos de Tippi Degré: la verdadera Mowgli

Inquietante ilusión óptica

El parisino cementerio de Montmartre, ubicado en el barrio del mismo nombre, es uno de los lugares más visitados de la ciudad por la riqueza del arte funerario que encierra y por estar enterrados en él personajes famosos e ilustres: el cineasta Truffaut; los escritores Stendhal y Émile Zóla; el científico Foucault. Y algunos más entre sus más de 20.000 tumbas.

Una de ellas es la del desconocido psicoanalista Guy Pitchal, de las más fotografiadas del camposanto. No por la importancia de su ocupante, sino por la escultura con que está decorada: un busto del finado cuya cara te sigue a cualquier punto desde el que la mires, derecha, centro o izquierda. Una inquietante ilusión óptica, más encontrándose en un cementerio.

La cabeza es una escultura hueca de su rostro, una máscara que muestra al espectador el lado cóncavo (la parte hueca). Nuestros ojos son engañados y percibimos una imagen tridimensional de un rostro que nos sigue.

En el siguiente vídeo se aprecia más claramente esta sorprendente ilusión óptica con la cara de Albert Einstein.

Historia de la alimentación

Historia de la alimentación. Comemos porquerías, tiramos la mitad de los alimentos que producimos y, mientras, medio humanidad se muere de hambre.

Pulpo y Monarquía

De escándalo en escándalo, la Monarquía cae en picado. De loor de multitudes, a vituperada y abucheada cada vez que alguno de sus miembros asoma la cabeza a la calle. Desacreditada y agotada, se hunde en su propia mierda. Una mierda que sale a flote porque las cloacas están a rebosar y no se puede esconder más, al menos no toda.

Lo último: tres primas del rey imputadas en la trama de Gao Ping por blanqueo de capitales y delito contra la Hacienda Pública. María Inmaculada y María Margarita Borbón Dos Sicilias Lubomiska, y María Llia García de Sáez, hija de la primera. Tres Marías con apellidos rimbombantes y de rancio abolengo, pero con los mismos vicios de los canis e infinitamente más chorizas que cualquier vulgar ratero encerrado en la cárcel. De casta le viene al galgo.

Spain Flag in Pole

La Monarquía es como un pulpo.

El pulpo es un animal primitivo, astuto, escurridizo, mimético y de sangre azul (en vez de hemoglobina para transportar el oxígeno por la sangre, utilizan hemocianina). Tiene una cabeza grande de la que nacen 8 largos brazos con ventosas. Uno de ellos es el órgano sexual, un brazo copulador.

La característica más notable del pulpo es la asombrosa capacidad que tiene para eludir los ataques de sus enemigos. Para ello se vale de una desarrollada capacidad de mimetismo: puede adquirir instantáneamente los colores, las formas y las texturas del entorno para pasar desapercibido. Si este camuflaje falla, suelta una nube de tinta negra para ocultarse en la huída. Como último recurso, puede desprenderse de uno de sus brazos cuando ha sido agarrado por un atacante y regenerarlo después sin sufrir daño alguno.

La Monarquía, como el pulpo, es primitiva. Tiene una gran cabeza, el rey, de la que emanan los tentáculos para inmovilizar a sus presas. Uno de ellos, el órgano copulador, muy activo en el caso del Borbón.

Por sus miembros, como en el pulpo, corre sangre azul, aunque las evidencias lo niegan. Posee una gran capacidad de mimetismo con su entorno: Dictadura o Democracia. Puede incluso adoptar un aspecto campechano para disimular su soberbia.

La Monarquía, como el pulpo, puede lanzar cortinas de humo para ocultarse y desviar la atención, así como sacrificar alguno de sus miembros para salvar la cabeza.

Sin embargo, a pesar de todos sus mecanismos de defensa, la Monarquía, al contrario que el pulpo, está en peligro de extinción. Su nula o nociva función en el ecosistema la han convertido en un órgano vestigial entre seres más evolucionados.

Al pulpo, antes de cocerlo en la olla, se le asusta, esto es, se le da una paliza para que después quede blando. A la Monarquía puede caerle la del pulpo.

Un pony y su oso de peluche

Un pony, Breeze, fue encontrado a las pocas horas de nacer, deshidratado y con hipotermia, por un voluntario de la asociación The Mare and Foal Sanctuary -el santuario de yeguas y potros-, creada en 1988 por Rosemary Kind, una amante de los animales que rescata a caballos y ponis abandonados en su Inglaterra natal.

En las instalaciones de dicha asociación, el pony es mimado y cuidado pero añora a su madre. Por las noches, el calor materno se lo proporciona un gran oso de peluche junto al que duerme acurrucado.