
Ana Botella
El profesor de inglés de Ana Botella
El profesor de inglés de Ana Botella: Franco hablando inglés leyendo el CUE.
El CUE original de Ana Botella del relaxin cup of café con leche
El CUE original (el guión en inglés) que leyó Ana Botella (relaxin cup of café con leche in Plaza Mayor).

A relaxing cup of café con leche. Remix
A relaxing cup of café con leche. El último éxito de Annie Bottle
Un relajante café con leche en la Plaza Mayor celebrando la derrota
Un relajante café en la Plaza Mayor…para celebrar la derrota de Madrid 2020.
La sensatez se ha impuesto y Madrid quedó eliminada a las primeras de cambio. «Creemos que España debe invertir sus recursos económicos en materias más importantes que los JJOO», dijo la miembro del COI, Nawal El Moutawakel, tras la eliminación de Madrid.
Y es que, ¿alguien creía en serio que, criterios deportivos y económicos aparte, con semejantes embajadores podíamos ganar? Madrid no sé si merece (oportuno no es) organizar unos JJOO, lo que sí es evidente que no se merece a su alcaldesa. No sabe hablar inglés. Bueno, no sabe hablar. No sabe. De ridículo en ridículo cada vez que abre la boca. Ayer, otra vez.
La cantidad de dinero derrochado en el empeño, para que por tercera vez consecutiva Madrid sea rechazada. ¿Será por la nefasta política exterior llevada a cabo por el Ejecutivo, como dijo Rajoy?
La ridiculesa alcaldesa

Hoy se anunciará en Buenos Aires la sede de los próximos JJOO 2020 entre Tokio, Estambul y Madrid. Para promocionar la candidatura madrileña, se desplazó a la capital argentina, a acosta del erario público, una muy nutrida delegación. Entre ellos, el presidente del COE, Alejandro Blanco; el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González; y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella.
Menudas tres patas para una banco. El presidente del deporte español no se caracteriza precisamente por su deportividad: supuestamente plagió su tesis doctoral (fuente). Curiosamente, los otros dos representantes políticos no son un ejemplo de Democracia: «okupan» el Gobierno regional y municipal sin haberse presentado a las respectivas elecciones y, por tanto, sin que nadie los haya votado.
Los tres, defendiendo la candidatura olímpica Madrid 2020, protagonizaron una surrealista y vergonzosa rueda de prensa, en la que la alcaldesa hizo, una vez más, el ridículo más espantoso.
Un país en bancarrota que no se caracteriza precisamente por el juego limpio de sus gobernantes, se empeña en organizar unos costosísimos JJOO. ¿En beneficio de quién?

Los negocios del Ayuntamiento madrileño
Gracias a la pésima gestión de Gallardón, el Ayuntamiento de Madrid está en la ruina. Sólo de intereses a los bancos, paga 900.000€ diarios.
Para remediar la situación, la nueva alcaldesa digital sigue el libro de estilo del PP: subir impuestos, recortar prestaciones sociales y esquilmar a los funcionarios. Nada de eliminar los casi trescientos cargos de asesores de designación digital para los allegados (60.000€ de media por cabeza), ni tampoco suprimir la mayoría de los 267 coches oficiales de uso personal (más que todas las capitales de la eurozona juntas). Tampoco cesar en el empeño de organizar unos costosísimos JJOO.
Otra forma de aliviar las cuentas es vender activos, inmuebles propiedad del Ayuntamiento. Vender edificios o locales inutilizados para obtener efectivo, parece uno de los males menores, aun teniendo en cuenta que muchos se compraron a precios desorbitados en plena burbuja y ahora habrá que venderlos a un precio sensiblemente inferior.
Hay otra vía más del gusto de nuestra estúpida e incapaz alcaldesa: vender inmuebles en uso comprometiéndose antes a alquilarlos por un precio superior al de venta. El negocio es ruinoso para el Ayuntamiento, mejor dicho, para los ciudadanos. Se pierde un activo y se paga un precio por su utilización superior al que se obtiene con su venta. Pero es muy beneficioso para el que lo compra; sólo con poner el dinero, se asegura unos beneficios millonarios además de la propiedad.
En el madrileño Campo de las Naciones está ubicado el moderno edificio Apot, obra de Ricardo Bofill. En él se encuentra gran parte del área de Urbanismo municipal. Está en trámites de venta a un comprador anónimo por un importe de entre 30 y 35 millones de euros. Antes, el Ayuntamiento firmó un compromiso de alquilar el inmueble durante los próximos diez años por un importe de 42,2 millones de euros. El que lo compre (será pura coincidencia su afinidad al PP, nada premeditado) va a obtener unos pingües beneficios de entre 7 y 12 millones de euros.

Así se gestiona el Ayuntamiento madrileño por una incompetente, quién no duda en arruinar a los ciudadanos si puede enriquecer con ello a los amigos. El PPartido la apoya y Dios la protege. Porque Ana Botella es una ferviente sierva de Dios, él la guía y a él se encomienda. Por ello carga con cinco muertes sin el menor cargo de conciencia, por la gracia de Dios.
Una puta alcaldesa
Llamarla hija de puta sería ofender a su madre. Llamarla puta podría ofender a las profesionales del sexo. Una puta alcaldesa, el Ayuntamiento que preside un burdel. Una casa de citas de alto estanding, donde se intercambian favores por dinero bajo la intermediación y supervisión de la madame.
Una puta alcaldesa que se vende para satisfacer las necesidades e intereses de sus amigos y clientes, a los que sirve con pasión y desenfreno.
Una puta alcaldesa que, sin embargo, no satisface a los ciudadanos que la pagamos, y eso que nos da por culo hasta la saciedad.
Una puta alcaldesa que ha dado sobradas muestras de incompetencia e incapacidad.
Una puta alcaldesa de un cinismo superlativo. Y es que hay que ser muy cínica y desvergonzada para decir que no dimite porque se siente legitimada por las urnas.
Una puta alcaldesa servicial en lencería fina para los amigos y dominatrix con el ciudadano. Perversión esta última que ha provocado ya 5 muertos.
Una puta alcaldesa católica, apostólica, romana, de derechas y decente, faltaría más.
Una puta alcaldesa casada con un gilipollas que también colecciona muertos.
Una puta alcaldesa con la que nadie ha tenido el detalle de hacerle un buen regalo de Navidad.
Ana Botella, Dimisión
Ana Botella, dimisión ya. No puede, no debe permanecer en el cargo ni un minuto más. Pero estamos en España, un país donde la gente preparada está infravalorada o tiene que emigrar a Alemania, y los incompetentes son consejeros de Cajas de Ahorros, ministros o alcaldes.
Ante la tragedia del Madrid Arena que ha costado la vida a cuatro jóvenes por la codicia de un empresario sin escrúpulos apoyado por un Ayuntamiento corrupto, la única solución que se le ocurre a la alcaldesa, además de irse a un Spa de lujo en plena crisis, es postrarse ante la Virgen y pedirle misecordia para las familias de las fallecidas. No, estúpida. Hay que pedir justicia.
La Virgen tampoco va a restablecer la salud, como así se lo ha encomendado la alcaldesa, de la chica que permanece ingresada grave en un Hospital público de la capital. Si, y ojalá sea así, la joven se recupera, será gracias a la atención recibida por parte del personal sanitario del centro. No, estúpida. La Virgen y todos los santos no van a sustituir a la sanidad pública.
Ana Botella, dimisión. No tiene legitimidad democrática para el cargo que okupa, tampoco tiene la capacitación necesaria para desempeñar la función y, por último, has demostrado no tener vergüenza.
Tragedia en el Madrid Arena y Ana Botella en un Spa de lujo
El mismo día que fallecía la cuarta joven víctima de la tragedia del Madrid Arena, la alcaldesa no electa Ana Botella se iba a un Spa de lujo en Portugal (Fuente).
Ana Botella, una tipeja incompetente e insensible, ejemplo de mala política, pésima alcaldesa y peor persona. Una farisea que se conmueve ante una estampita de la virgen pero se muestra indiferente con las víctimas de una tragedia consecuencia de su ineptitud y negligencia.
Cuatro jóvenes murieron en un recinto municipal víctimas del enchufismo, el amigismo, la corrupción, el descontrol y la mala gestión imperantes en el Ayuntamiento madrileño. Mientras las cuatro jóvenes eran enterradas, la señora alcaldesa lo celebraba en un Spa de lujo. Hay que tener poca vergüenza.
Ilegítima e indigna alcaldesa, como usted misma dijo refiriéndose a los desahuciados, la ley está para cumplirla.