La Iglesia católica al descubierto

El siguiente vídeo pone a la Iglesia católica al descubierto. Es un vídeo de humor no recomendable para los católicos fervientes, puede herir su sensibilidad. Pero que sea de humor, una sátira, no es óbice para que muestre una aberración que se da en esa institución, demostrada y avalada por declaraciones realizadas por algunos de sus insignes miembros, como por ejemplo las del Obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez; o las de Dadeus Grings, Arzobispo brasileño; también las del Obispo mexicano  Felipe Arizmendi; o las del propio Papa Benedicto XVI

Benedicto XVI, un farsante de gira por Madrid

Sin medias tintas, dándome igual si ofendo, considero a Benedicto XVI un ser despreciable y un cabrón que no me merece ningún respeto, ni él, ni lo que representa tremendamente nocivos tanto para el individuo como para la sociedad; consideración que hago extensible a todo su ejército de boinas rojas y moradas (color del solideo de obispos y cardenales).

Tampoco me merecen respeto, y estoy en mi pleno derecho de censurarlas, todas  aquellas personas que ostentan un cargo político de representación, y anteponen su credo personal al exigible acatamiento de la Constitución y el debido respeto a las creencias de todos los ciudadanos, postrándose ante una autoridad religiosa, acto que puede llevarles  al éxtasis, pero para el conjunto de los ciudadanos supone una humillación.

Una humillación y una ofensa es la que nos han infligido con su sumisión ayer al recibir al Papa, los Reyes, el presidente del Gobierno,  el jefe de la oposición, el presidente del Congreso, el alcalde Madrid y la presidenta de la Comunidad madrileña, como cargos más significativos.

Se arrodillan ante un farsante y veneran a un tipo que debería estar en la cárcel por encubridor de pederastas, uno de los delitos más repugnantes cometido por muchos miembros de su Iglesia. A este respecto, Abel Arana, en su magnífico blog, recoge un listado por países de casos de violación y pederastia por miembros de la Iglesia católica.

El más sonado caso de pederastia en el seno de la Iglesia ha sido el de Oliver O’Grady, ex sacerdote católico irlandés, que ejerció en California (EE.UU) donde violó y abusó de varias decenas de niños y niñas (incluso de 9 meses) en los años que ejerció (1971-1993) hasta que fue declarado culpable por un tribunal. Él mismo confesó sus abusos en un estremecedor documental titulado “Líbranos del Mal”, dirigido por Amy Berg. Detalla cómo abusaba de los menores y cómo le protegía La Iglesia conocedora de los hechos. Documental íntegro aquí

Si repugnante es lo que confiesa, tanto o más es la actitud que mantiene al confesarlo. En el documental también hablan las víctimas, y más impactante aun, su propio padre que se lamenta y se maldice llorando ante la cámara “por haberle entregado a mi hija Ann en bandeja”; O’Grady abusó de la niña desde los 5 a los 12 años”.

«Las conductas de abuso sexual a menores por parte de clérigos, así como el patrón de conducta encubridor por parte de las autoridades eclesiásticas, contradicen el Evangelio, vulneran la dignidad y los derechos fundamentales de la persona, y cuestionan la naturaleza misma de la misión de la Iglesia en el mundo y el papel de sus autoridades.»( Padre Alberto Athié).

Fue el cardenal Ratzinger, antes de convertirse en Papa, el que modificó la doctrina canónica para entorpecer cualquier investigación sobre sacerdotes acusados de abusos. Y fue el cardenal Ratzinger, después de convertirse en Papa, el que pidió al presidente de Estados Unidos inmunidad legal frente a una demanda en Tejas que le acusa de conspirar para ocultar delitos de abusos a menores.

Qué curioso y revelador: reclama una inmunidad que ya tiene directamente como jefe de Estado. ¿Miedo?. Explicación no pedida, acusación manifiesta.

Sobre este tema de curas pederastas y pedófilos,  participantes en las JMJ tienen una visión torticera del asunto. El siguiente vídeo editado por la tetera de Rusell sobre declaraciones de jóvenes católicos es una evidencia.

Que viene El Papa

Se acerca la fecha del 16 de agosto en la que El Papa viene a Madrid (España) en visita pastoral como líder de la Iglesia Católica para las Jornadas Mundiales de la Juventud. Pobres jóvenes, que Dios les pille confesados.

Esto supone, primero, un escándalo porque el coste de la visita de El Papa a Madrid para las JMJ lo pagamos todos los ciudadanos de un Estado aconfesional y laico.

En segundo lugar, la visita de El Papa a España supone un peligro.

“Desde que Joseph Ratzinger presidía la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe -nombre moderno de la Santa Inquisición, un cargo en el que se sentía muy cómodo- tenía conocimiento de las andanzas de los curas pedófilos por el mundo”, afirman los periodistas norteamericanos Jason Berry y Gerald Renner. (Viñeta y cita)

El Papa Benedicto XVI declaró en las pasadas navidades que la pedofilía, hasta los años 70, era algo normal: “En los 70, la pedofilia se entendía como algo completamente en conformidad con el hombre e incluso con los niños”, dijo El Papa. “Se mantenía, incluso dentro del ámbito de la teología católica, que no hay tal cosa como el mal en sí mismo o el bien en sí mismo. Hay sólo un “mejor que” o un “peor que”. Nada es malo o bueno en sí mismo. (Fuente)

Ayer, el Mirror publicaba que Christopher Jarvis, de 48 años, que fue detenido por posesión de miles de fotografías con pornografía infantil en sus ordenadores, ha admitido ante el Tribunal 12 cargos de tenencia y distribución de pornografía infantil.

Lo grave es que este pervertido había sido contratado por La Iglesia para proteger a los niños, impidiendo el acceso de pedófilos a las congregaciones. El zorro vigilando a las gallinas.

Viendo como está el clero, los que tengan niños, lo mejor que  pueden hacer ante la visita de El Papa es irse de Madrid, y si esto no fuera posible, poner a los niños a refugio.

Hay que tener en cuenta que la capital va a estar tomada por católicos exaltados y protegidos policial e institucionalmente.